La muerte de dos hermanos de 2 y 4 años ha provocado una profunda conmoción en Francia después de que ambos fueran encontrados sin vida en el interior de un vehículo en la localidad de Carpentras, en el departamento de Vaucluse. Las autoridades han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del suceso y determinar las causas exactas del fallecimiento de los menores, ocurrido en una jornada marcada por la ola de calor que afecta al país galo.Los hechos se produjeron durante la tarde de este lunes en una zona residencial del sureste francés. Según las primeras informaciones, los niños fueron localizados dentro del coche de su madre, estacionado en el garaje de la vivienda familiar. Los bomberos acudieron al lugar tras recibir un aviso alrededor de las 13.20 horas y encontraron a ambos menores en parada cardiorrespiratoria.La ola de calor, principal hipótesis de la investigaciónLos equipos de emergencia intentaron reanimar a los niños durante varios minutos, aunque finalmente no pudieron salvar sus vidas y certificaron el fallecimiento en el lugar. La investigación se centra ahora en determinar cuánto tiempo permanecieron los menores dentro del vehículo y cuál fue el papel de las extremas temperaturas registradas durante la jornada.La fiscal de la República en Carpentras, Hélène Mourges, indicó que "las causas de la muerte deben determinarse", aunque precisó que "la pista de la canícula es la principal hipótesis". En declaraciones recogidas por AFP, la representante del Ministerio Público también señaló que "las causas de la muerte están por determinar, pero la principal pista es la ola de calor".Las circunstancias siguen sin estar completamente aclaradasLas autoridades continúan analizando distintas hipótesis sobre cómo se produjo el suceso. Algunas líneas de investigación apuntan a que los menores pudieron acceder al vehículo sin que su madre se percatara, quedando atrapados en su interior. Sin embargo, fuentes policiales citadas por Le Parisien sostienen que la mujer habría manifestado que "había olvidado a sus hijos" cuando salió a realizar unas compras.En el momento de los hechos, los termómetros alcanzaban cerca de 40 grados centígrados y la zona se encontraba bajo alerta naranja por calor extremo. Los expertos recuerdan que la temperatura en el interior de un vehículo cerrado puede elevarse rápidamente hasta niveles muy superiores a los registrados en el exterior, convirtiéndose en un entorno potencialmente mortal en cuestión de minutos. La madre, de 33 años, recibió atención médica tras el suceso y, según las informaciones disponibles, todavía no ha prestado declaración formal ante los investigadores.