Una soltera espanta a su cita al confesar sus prácticas sexuales favoritas: «A mí no me va eso»

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'First Dates Summer' inauguró la temporada estival del restaurante este lunes 22 de junio, recibiendo a una peculiar tanda de solteros en busca de su media naranja. Entre ellos se encontraba Lore (41), una informática natural de Puerto Llano (Ciudad Real) muy polifacética. Por un lado, asegura tener un lado muy infantil que la hace adorar los unicornios de peluche, los pompones y, sobre todo, su gato. Pero también desveló en la breve conversación con Carlos Sobera su lado oscuro. «Me encanta el mundo del BDSM, me pone que me den un poco en el culete. Aunque nada de dolor. No soy masoquista. Hay muchos chicos que no se quedan conmigo porque tienen miedo de mí», contó a un impertérrito Sobera. No fue el caso de Josema (47), aunque su cita prefería el sexo más convencional. Lore pilló por banda al taxista de Toledo nada más conocerlo para avisarle de que su gato es como su hijo y de su amor por los peluches. El soltero optó por ser diplomático. A pesar de que en privado confesaba que los felinos «me caen mal». La informática estaba convencida de que sus advertencias asustarían a Josema, pero nada más lejos de la realidad. En los totales dejaba claro que «esa forma de querer intimidarme no me la he creído». «Yo creo que no es para tanto y que es una estrategia que tienes», apuntaba ante la implicada. Y apostillaba: «No tengo mascotas, tengo libros». Justo después, Lore se interesaba en saber si su cita conocía el significado de BDSM, acrónimo del conjunto de prácticas sexuales que implican dominación, la sumisión y el control. «Yo te adelanto que a mí no me va eso», espetó Josema, consciente de que por lo que le estaba contando no iban a tener mucho feeling en ese terreno. «Yo el sexo contemplo como algo normal», se justificó, a lo que ella le preguntaba entre risas si la acababa de llamar anormal. El toledano apuntaba ante las cámaras que «hay cosas que hay que hacerlas y no decirlas». Pero a Josema le bastó solo una breve conversación con su cita para ver de verdad lo que había en Lore detrás de los unicornios y los látigos: una mujer entusiasta, entregada y que en las relaciones ha dado más de lo recibido. «Me lo han dicho tus ojos, tus gestos y, sobre todo, tu táctica», aseguraba. La soltera, que no se esperaba escuchar tal cosa, rompió a llorar, conmovida por la sensibilidad de la que su pretendiente hizo gala. Él acompañó su emoción con un abrazo y un beso. Sin embargo, llegada la decisión final, tuvo que confesar, para consternación de ella, que no quería una segunda cita ni una relación con una mujer con mascota.