La NASA se está preparando para un rescate espacial que parece sacado de una película de ciencia ficción. El objetivo es salvar al Observatorio Neil Gehrels Swift, uno de sus telescopios más exitosos, antes de que caiga por completo en la atmósfera terrestre y se desintegre.Lanzado en el ya lejano 2004 para estudiar los brotes de rayos gamma —esas explosiones cósmicas brutales—, el pobre Swift está perdiendo altura poco a poco por culpa de la fricción con la atmósfera.Si nadie hace nada, los científicos calculan que el telescopio podría destruirse antes de que termine el 2026. Por eso, la agencia espacial tomó una decisión inédita: enviar una nave comercial para atraparlo en el espacio y empujarlo a una órbita mucho más alta y segura.Un rescate exprés diseñado en tiempo récordEsta misión, bautizada oficialmente como Swift Boost, está en manos de una joven empresa de Arizona llamada Katalyst Space Technologies. La NASA los eligió en septiembre de 2025 para desarrollar la nave de rescate.Lo increíble es que el equipo diseñó y construyó el vehículo, llamado Link, en apenas nueve meses. Para los estándares de la industria aeroespacial, donde todo toma años, esto es una auténtica locura de velocidad.Si no hay cambios de última hora, el lanzamiento está programado para este 27 de junio a bordo del último cohete Pegasus XL de Northrop Grumman.El enorme reto de atrapar un satélite que no se dejaAquí es donde la cosa se pone verdaderamente difícil. El telescopio Swift nunca fue diseñado para recibir mantenimiento en el espacio. Al contrario de los satélites modernos, no tiene un puerto de acoplamiento ni un sistema de propulsión propio para ayudar.¿Entonces, cómo lo van a salvar? Pues bien, la nave Link tendrá que acercarse con muchísimo cuidado y utilizar brazos robóticos para sujetar el observatorio.Una vez que lo tenga bien amarrado, encenderá sus motores para ir subiendo su órbita paulatinamente a lo largo de varios meses. Es como intentar remolcar un auto en plena autopista, pero a miles de kilómetros por hora y en el vacío del espacio.¿Por qué es tan importante salvar al Swift?El Swift es una de las joyas de la corona para la astrofísica de la NASA. Aunque al principio se planeó para que funcionara solo dos años, ya lleva más de dos décadas operando a la perfección.En todo este tiempo, ha detectado más de 2,000 brotes de rayos gamma. Gracias a sus datos, la comunidad científica logró entender mucho mejor cómo se forman los elementos pesados del universo, como el oro y el platino, durante los choques cósmicos más violentos.El telescopio sigue estando en perfecto estado de salud, por lo que dejarlo morir habría sido un desperdicio enorme.El culpable oculto detrás de la caídaLa culpa de que el telescopio esté en peligro la tiene, en gran parte, el Sol. En los últimos meses hemos visto una actividad solar muy intensa.Cuando el Sol se pone así de rebelde, hace que la capa superior de la atmósfera de la Tierra se caliente y se expanda.Esto genera muchísimo más frenado o arrastre sobre los satélites que viajan en la órbita baja de la Tierra. Como el Swift no tiene motores integrados, no tiene forma de luchar contra ese freno natural y su destino era caer.Con información de SpaceThe post Swift Boost: La inédita misión con brazos robóticos para salvar un satélite first appeared on PasionMóvil.