A punto ya de abrirse las puertas del recinto ferial Messe Frankfurt para la edición 2026 de Eurobike, que se celebra del 24 al 27 de junio en Alemania, una empresa local del país teutón como Canyon, que además es también una de las marcas más reconocidas del panorama ciclista a nivel global e incluso en entornos profesionales, ha querido anticiparnos algunas de las novedades que veremos en su stand de cara al futuro de la bicicleta.De hecho, los compañeros de Cyclingnews nos contaban que la evolución de Canyon va más allá de la propia mecánica ciclista y se centra en elementos tecnológicos como radares, cámaras e IA, en un desarrollo denominado Canyon Predict que será capaz de "definir el futuro de la seguridad" cuando salimos a la carretera con nuestra bicicleta.Los productos que mostrará la marca de Koblenz están todavía en fase de prototipos, por ahora en forma de una bicicleta y un casco inteligentes que trabajan juntos para analizar el entorno del ciclista, comprobar la seguridad en tiempo real y advertir los posibles riesgos antes incluso de que lleguen a ocurrir. "El ciclismo en carretera necesita de una revolución en la seguridad. [En Canyon] estamos transformando la seguridad desde los enfoques reactivos para que se convierta en predictiva."La tecnología es capaz de analizar no sólo el comportamiento del entorno o los vehículos y conductores, sino también el resto de ciclistas en la grupeta y hasta la presión de los neumáticos, que son los causantes de muchos de los accidentes que sufren los ciclistas a diario en carretera.Por supuesto, también aconseja sobre velocidad y curvas peligrosas, predice condiciones complicadas en días de meteorología adversa o en carreteras rotas, controlando lo que pueda suceder antes de que el ciclista llegue a notarlo o a advertir un posible peligro. Infografía de Canyon explicando las posibilidades de su tecnología PredictAsí es la Predict Bike, la bicicleta del futuro según CanyonPor fuera casi podría parecernos una bicicleta de carretera de tipo de 'tipo aero' de las que vemos en las carreras más importantes del pelotón internacional, con tubos anchos y un manillar integrado estilo 'gulwing', además de las ruedas de carbono.En todo caso, la magia está en un conjunto de sensores de 360º que se encargará de analizar el entorno y "anticipar peligros en la carretera, con otros usuarios, además de seguir la dinámica de los recorridos en grupo, asesorar sobre velocidades en curva y predecir condiciones complicadas de superficie o firme".Dispone de una pequeña pantalla integrada en el manillar que servirá como ordenador de ciclismo, además de controlar toda la información del sistema, que cuenta con cámaras y radares conectados a un 'Núcleo Cognitivo' que analizará los datos.Por supuesto, la IA y un modelo multimodal harán el resto, combinando métricas de conducción, ángulos de dirección, estabilidad y muchos más detalles para predecir posibles peligros y advertir al usuario indicando la gravedad de la situación y acciones recomendadas de evasión.También hay luces integradas, un sistema de retroalimentación háptica y todo lo que un ciclista muy 'geek' podría desear, aunque no se implementa ningún sistema de frenado automático de emergencias. Sí podremos bajar la tija del sillín para mejorar la estabilidad y hasta se hará seguimiento y advertencia de las distancias de seguridad con vehículos y ciclistas. ❮ ❯ El casco Canyon Stingr Smart completa el sistema, ¡con 'head-up-display' y todo!El otro elemento de este sistema Canyon Predict es un casco inteligente denominado Stingr Smart que cuenta con un diseño futurista y una visera retráctil capaz de esconder un visor 'head-up-display' (HUD) que imprimirá ante nuestros ojos toda la información relevante.El casco incorpora también luz delantera y trasera de LED para incrementar todavía más el nivel de seguridad, con funciones de luz de freno y advertencia ante riesgos inminentes. Esa visera retráctil es electrónica, por lo que se esconderá pulsando o un botón o mediante comandos de voz, cómo no, proporcionando proyectadas las métricas más habituales como velocidad, potencia, frecuencia cardíaca y demás parámetros.Dispone de audio integrado para advertencias, navegación, llamadas telefónicas u otros aspectos de la ruta ciclista, acompañándose de unos micrófonos con cancelación de ruido que son imprescindibles para hablar mientras pedaleas. Y para mejorar la seguridad, casi todos los controles son físicos mediante botones o virtuales con la voz, como ya hemos mencionado.La autonomía del sistema será de 8 horas en la bicicleta y hasta 15 horas en el casco, que cuenta con un pequeño panel solar para recargar su batería, todo ello en un concepto que parece avanzado pero que todavía está en la mesa de diseño y no se espera que pueda llegar al mercado antes de tres años más o menos... ¡Suena muy bien, pero también muy caro!