Comprar en Shein, Temu o AliExpress va a costar más dinero a partir del 1 de julio. La Unión Europea ha aprobado un nuevo arancel dirigido a los pedidos procedentes de países extracomunitarios que modifica por completo la forma en que se calcula lo que el comprador tiene que pagar. La tasa no se aplica por envío, sino por categoría de producto, a razón de tres euros cada una.El funcionamiento concreto de la medida tiene sus particularidades. Si alguien encarga en Shein cinco camisetas de algodón y cinco pares de calcetines, pagará seis euros de arancel, uno por cada categoría. Pero si ese mismo pedido incluye calcetines, zapatillas, gomas para el pelo y un peine, la factura arancelaria sube a 12 euros, porque son cuatro categorías distintas.La clasificación no responde a la lógica del consumidor, sino a los códigos Taric, el sistema arancelario europeo que identifica cada producto según su naturaleza y composición. Dos camisetas de distinto material —una de algodón y otra de poliéster— tienen códigos diferentes, aunque para quien las lleva sean equivalentes. Eso significa que cada una tributa por separado.El encarecimiento continúa en noviembreA partir de ese mes, se sumará una tasa adicional de gestión aduanera de entre dos y cuatro euros por categoría. El comprador de esas cinco camisetas y cinco pares de calcetines pasará a pagar entre 10 y 14 euros más sobre el precio del pedido. La medida, que en principio estará vigente dos años, es un paso previo a una reforma aduanera más profunda prevista para 2028.Un repartidor y sus paquetes. PEXELCabe destacar que si los productos comprados desde las plataformas mencionadas salen desde almacenes de la Unión Europea, estos aranceles no se impondrán. El origen de la reformaEl nuevo arancel nace de la eliminación de la llamada exención de minimis, una norma que dejaba sin aranceles todos los paquetes de menos de 150 euros procedentes de fuera de la UE. Con el auge de las plataformas asiáticas, esa exención se convirtió en una brecha que disparó los envíos: en 2025 crecieron un 25,8% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 5.883 millones de paquetes. El 91% procedía de China.La Comisión Europea ha defendido que la tasa "no es un impuesto al consumidor", sino el fin de "una ventaja competitiva injustificada" para ciertos modelos de negocio. Desde la patronal española de distribuidoras, Anged, valoran positivamente la medida, pero advierten de que el verdadero reto es otro: obligar a estas plataformas a cumplir con la normativa europea.