Una vecina del centro histórico de Jerez ha decidido expresar públicamente su malestar mediante un cartel colocado en la ventana de su vivienda, situada en la calle Salvador, una pequeña callejuela situada en un entorno de alto valor patrimonial, muy próxima a la Catedral y donde también están ubicados los baños árabes Hammam Andalusí.Esta ciudadana denuncia la falta de civismo de algunos propietarios de mascotas en la vía pública. En el escrito, la autora comienza subrayando que se considera una persona amante de los animales, especialmente de perros y gatos, pero matiza de forma contundente su rechazo a los comportamientos incívicos que afectan a la convivencia vecinal. "Soy una persona amante de los animales, sobre todo de perros y gatos. Sin embargo, no me gustan ni sus mierdas ni sus meados".A partir de ahí, la vecina realiza una petición directa a quienes dejan que sus perros hagan sus necesidades en la calle sin recogerlas posteriormente, recordando que estos comportamientos afectan tanto a fachadas privadas como al mobiliario urbano, financiado con fondos públicos. En su mensaje, insiste en la necesidad de actuar con responsabilidad en el espacio común y plantea alternativas concretas para los propietarios de mascotas."Si no le gusta ni la primera ni la segunda opción, no tenga perro"En ese sentido, el cartel detalla una serie de propuestas dirigidas a los dueños de perros. Entre ellas, expone: "Póngalo a mear y cagar en su casa o fachada y después lo saca a pasear. Segundo: Si no le gusta la primera opción, sáquelo a pasear, pero recoja la caca y lleve una botellita con agua y jabón y limpie donde haya hecho sus necesidades". El cartel de una vecina del centro de Jerez.Esta vecina va más allá y plantea una tercera opción, en tono tajante, como cierre de su reivindicación vecinal: "Si no le gusta ni la primera ni la segunda opción, no tenga perro. Vivimos en sociedad y nos tenemos que respetar los unos a los otros. Usted no lo hace". El cartel concluye con una apelación final al civismo y a la convivencia en el entorno urbano, firmando su mensaje con un "¡Que tengan un buen día!".