Felipe VI vuelve a México y da por terminada la polémica iniciada por López Obrador

Wait 5 sec.

Luego de siete años, el Rey Felipe VI regresó a México. Este jueves sostuvo una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en la cual se dio por terminada la tensión bilateral detonada en el gobierno de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien desde 2019 comenzó a exigir a la Corona una disculpa por la Conquista de América. Precisamente, el monarca había visitado el país norteamericano para la toma de protesta de López Obrador como presidente, en diciembre del 2018. En ese entonces era difícil imaginar la fricción que sobrevendría entre México y España con el paso de los meses del primer gobierno de izquierdas. El promotor de Sheinbaum desarrolló a lo largo de su sexenio una retórica crítica hacia la Corona, las empresas españolas en México e impidió que el Rey fuera invitado a la toma de protesta de la primera presidenta en la historia del país, en octubre del 2024. Una confrontación más verbal que material – los lazos de inversión, culturales y migratorios entre ambos países nunca se resintieron -, que terminó por distenderse en el encuentro bilateral entre Don Felipe y Sheinbaum en Palacio Nacional. Si bien la conversación permanece en un fuerte hermetismo, fuentes diplomáticas dijeron a ABC que los jefes de estado hablaron de cuestiones comerciales y culturales y que es «casi un hecho» la participación de Sheinbaum en la Cumbre Iberoamericana de Madrid que tendrá lugar a inicios de noviembre. La presidenta también manifestó la necesidad que tiene México de estrechar sus lazos con Europa frente a las tensiones que actualmente sacuden a América del Norte, que tiene por delante una espinosa renegociación de su tratado de libre comercio, especialmente, por la impronta proteccionista de Donald Trump. La Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana emitió un comunicado en el cual reiteró que España es el segundo socio comercial de México entre los países de la Unión Europea, con un comercio bilateral de 11.100 millones de dólares. La dependencia también informó que la reunión se «enmarca en un contexto de intensificación de las relaciones bilaterales y de los recientes gestos de reconocimiento de la importancia de los pueblos indígenas de nuestro país por parte de España». El monarca fue recibido por el canciller mexicano Roberto Velasco quien fue, juntó a su homólogo español José Manuel Albares, el encargado de organizar la reunión con Sheinbaum. Al inicio del encuentro, en el patio principal de Palacio Nacional ondeaban a la par las banderas de España y México. Velasco es un fuerte impulsor del restablecimiento pleno del vínculo bilateral y maniobró, al interior del movimiento que gobierna México, para evitar que la visita se vea empañada por reclamos propios de la administración anterior. No ha sido fácil. Los sectores más ultras del gobierno de Sheinbaum todavía claman por un acto en territorio mexicano en el cual el monarca pida «disculpas» a los pueblos indígenas. Durante la semana previa a la reunión difundieron una postal de días atrás en la cual Felipe VI saludaba al expresidente mexicano Felipe Calderón en un foro en España. Y es que Calderón es la némesis del partido que hoy gobierna México. Como sea, Sheinbaum recibió al Rey con brazos abiertos y sonrisas y, con las estrofas del himno español sonando en Palacio Nacional, dio por terminada una polémica que ya se había extendido más de a cuenta.