No hay un partido en esta Copa del Mundo que no tenga historia. Nueva Zelanda y Egipto, dos selecciones que perseguían su primera victoria en la historia del Mundial, tenían la oportunidad de poner patas arriba el grupo de los empates y poner pie y medio en los dieciseisavos de final. Los Kiwis se pusieron por delante y frustraron a unos faraones que se recompusieron en la segunda mitad y completaron una enorme remontada gracias a los goles de Ziko, Salah y Trezeguet (1-3).Seguir leyendo....