La intervención conjunta de agentes de la Policía Nacional y de la Policía Municipal de Madrid permitió localizar el pasado domingo a un bebé de apenas dos meses en una situación de grave desamparo en una vivienda del distrito madrileño de Tetuán. La actuación se inició tras recibirse un aviso por una supuesta pelea en el interior del inmueble poco después de las ocho de la mañana, una llamada que terminó revelando unas condiciones de vida extremadamente preocupantes para el menor.Al acceder a la vivienda, los agentes fueron recibidos por una mujer que presentaba síntomas evidentes de embriaguez. En el interior encontraron un escenario marcado por una profunda falta de higiene, con acumulación de basura, restos de heces de perro y presencia de cucarachas incluso en los alimentos almacenados en el frigorífico. Las primeras comprobaciones apuntaron a que la vivienda se había convertido en un foco de suciedad y consumo habitual de alcohol y sustancias estupefacientes.En una de las habitaciones, los policías localizaron a un hombre tumbado en una cama y aparentemente bajo los efectos de las drogas, incapaz de comunicarse con normalidad. Junto a él se encontraba el bebé, que presentaba signos compatibles con abandono, además de deshidratación, fiebre elevada y falta de cuidados básicos de higiene.El bebé queda bajo protección de los servicios socialesTras ser atendido de urgencia, el menor fue trasladado al Hospital La Paz para una evaluación médica completa. Las pruebas realizadas confirmaron un dato especialmente alarmante: el bebé dio positivo en cocaína. Según fuentes de la investigación, la madre reconoció ante los agentes haber consumido alcohol y estupefacientes mientras seguía amamantando al niño, manifestando que había ingerido sustancias y que continuaba dándole el pecho.Los progenitores, un hombre colombiano de 39 años y una mujer boliviana de 29, fueron detenidos como presuntos responsables de un delito de abandono de menor. Además, también se les atribuye un presunto delito de atentado contra la autoridad después de que, durante la actuación policial, se produjera un forcejeo en el que uno de los agentes tuvo que recibir asistencia sanitaria.Según los datos recabados durante la investigación, los dos progenitores contaban con antecedentes relacionados con infracciones de la Ley de Extranjería, mientras que el padre acumulaba además antecedentes por maltrato. Estas circunstancias forman parte de la documentación que ahora analizan las autoridades competentes.Una vez estabilizado, el bebé quedó bajo la protección de los servicios sociales de la Comunidad de Madrid, que han iniciado los trámites para retirar la tutela a sus padres biológicos. Por su parte, la Policía Municipal se hizo cargo del perro que se encontraba en la vivienda, ya que también presentaba evidentes signos de abandono, en una actuación que busca garantizar la protección de todos los seres vulnerables afectados por este caso.