Eran otros tiempos. Los años 90 en la Argentina respiraban fiesta. La música bailable envolvía los boliches y el pop se asomaba a lo largo y ancho del país. Seducidas y abandonadas, la banda que encabezaban Natalia Lanza Castelli, Magdalena “Madda” Bergeret y Andrea Surdo, encarnaba la energía, la estética y la actitud de una década sin filtros.A días del recital que este 26 de junio el grupo dará en Complejo C Art Media [Av. Corrientes 6271] como parte de la fiesta Dimensión 90’s Festival, “Las Seducidas” -como les gusta nombrarse- se disponen a conversar con LA NACION sobre el recorrido de su música y la actualidad de sus hits. –Además de ustedes tres, la formación original de la banda contaba con Mariel Ordóñez, la cuarta integrante. ¿Qué sucedió?Natalia Lanza Castelli: -Está en Nueva York. Vivió mucho tiempo en Israel y ahora está en Nueva York. No es que nos hayamos peleado ni nada de eso. Cuando viene la vemos e incluso hemos tocado juntas alguna vez que vino de visita.–¿Qué fue de la vida de cada una de ustedes después del éxito de Seducidas y abandonadas?Andrea Surdo: -Yo soy bailarina, trabajé muchos años como bailarina, actriz y cantante, porque hice muchas comedias musicales. Ese era mi fuerte y y con las chicas me junté obviamente a cantar. Hace muchos años que estoy trabajando en la escuela de danza y arte de Reina Reech, que tiene tres sedes. Trabajé con Reina muchos años en Reina en colores, en la tele. Después hice todos los musicales infantiles que hizo Reina en teatro. Tengo esa formación, así que cuando nos juntamos con las chicas las hice bailar. Eran muchas horas de ensayo, nos juntábamos a ensayar las canciones, armábamos nuestras coreografías y así nos fuimos fusionando con todo. Madda Bergeret: -Yo vengo de familia vinculada a la música, así que más allá de Seducidas, siempre hice producciones y compuse canciones para otra gente. Después de Seducidas me fui a vivir a España, estuve 10 años viviendo en Madrid, cantando muchísimo y en un momento firmé un contrato con una editorial para componer canciones, hasta que me ofrecieron venirme acá para ser directora creativa de la editorial, Peer Music. Todavía sigo componiendo canciones. Hice todas las canciones de un proyecto musical infantil que tenían Julieta Poggio y su hermana Lolo, Zoom.Lanza Castelli: -¡Ay, yo metí unos coros ahí! ¡No sabía que estabas detrás de eso! (risas).Bergeret: -Hice el diseño de audio, la producción, el coaching de los chicos cantando y compuse las canciones también. Siempre seguí cantando. En un momento hice un disco con Universal que lo produjo Cachorro López. Fue justo en la época del Corralito. El disco quedó medio guardado. Cada tanto toco como solista. El 2 de julio voy a tocar en el Café Berlín. Lanza Castelli: -¡Yo después de Seducidas me dediqué a la albañilería! (risas) ¡Mentira! Seguí todo el tiempo haciendo cosas, grabaciones. Soy corista de cantantes todo el tiempo, de Manuel Wirtz, de La Sole. Grabé coros para Montaner, para Sandra Mihanovich, para Facundo Arana y ahora hago las percusiones de La Beriso. Bergeret: -¡Y cualquier jingle que escuches es la voz de Natalia!Lanza Castelli: -¡Exacto!Surdo: -¡Cantale un Telekino!Lanza Castelli: -¡Sí! (risas). Telequino, Safirus, La Serenísima, todas esas. Cuando era chica hice la de alfajores Bagley: “Negro, blanco, blanco, negro...”.–¿Cómo es el mundo de los jingles?Lanza Castelli: -Es tremendo porque vos llegás y no sabés con lo que te vas a encontrar. No te lo dan para estudiar antes, te lo dan ahí y lo quieren listo en 15 minutos. Te lo tenés que estudiar de toque. –Siguen todas muy conectadas con el mundo artístico. ¿Cómo fueron esos comienzos con Seducidas y abandonadas? ¿Por qué eligieron ese nombre?Bergeret: -Primero nos queríamos llamar No Somos Santas, pero justo salió una banda inglesa que se llama All Saints y fue como: “Uf, nos leyeron el pensamiento”. Iba a parecer una copia, era demasiado parecido. Buscando entre nombres de películas que nos identificaran apareció Seducida y abandonada que es el nombre de una película italiana y nos gustó.Surdo: -Cuando hicimos el segundo disco la gente de Universal nos planteó que lo de “Abandonadas” tenía una carga muy negativa y que si lo podíamos sacar. ¡Pero no quisimos! Nos plantamos. –¿Qué recuerdos tienen de los comienzos de la banda?Bergeret: -Éramos todas conocidas a través de gente en común. Nos fue juntando la vida y de toque pegó la banda. –¿Las canciones eran de ustedes?Bergeret: -“Nada te daré” era de mi exnovio y la letra es de Gustavo Machito. Ese fue nuestro primer hit. Primero tuvimos una reunión con Sony y después lo llamamos a Pelo Aprile y le dijimos: “Vamos a firmar con Sony”. Nos respondió: “No, esperen que yo las quiero ver”. Le cantamos en el living de la casa de mi papá. Y terminamos firmando con él. Surdo: -Todavía me acuerdo el día en que escuchamos el tema por primera vez en la radio. Nos estaban maquillando y en el camarín nos dicen: “¡Ay, chicas, está saliendo en la radio el tema!“. Y subimos el volumen.Lanza Castelli: -¡Fue tan emocionante!–¿Cómo lo viven en perspectiva?Surdo: -Fuimos muy felices con la banda. Y es muy lindo saber que hoy sigue gustando. Tengo muchas mamás de alumnitas que cuando llegan a traer a las chicas, me miran y me dicen: “¿Vos sos?...¡Vos sos la de Seducidas!“ Me miran y se ponen a cantar ”El chico" y quieren venir todas a ver el show.–¿Qué fue lo más loco que les pasó con Seducidas? Surdo: -¡En Tucumán! Fue cuando éramos furor total. Teníamos una nota en una radio y en vivo nos comprometieron a ir a un show. ¡Nosotras ni sabíamos del show! Además, ¡no era pago! (risas). Fuimos pensando que era un evento chiquito y... ¡No te puedo explicar! Era como la 9 de Julio llena de gente! Eran un montón de cuadras de gente. Empezamos a cantar y la gente se empezó a subir al escenario. Un tipo me arrancó la peluca. Nos agarraban. Nos zarandeaban. Fue una locura. Fue fascinante pero terrible. Estábamos asustadas. Nos tuvieron que sacar por atrás en una combi. Lanza Castelli: -Me acuerdo también que en un boliche un tipo su subió y le agarró la pierna a Madda. ¡Le empezó a chupar la pierna en la mitad del show! El tipo decía: “No puedo creer que te tengo acá! Pasaba de todo. Nos tiraban cosas...–¿Qué cosas?Surdo: -Corpiños, de todo. Nos divertíamos mucho.–¿Se sentían cuidadas por la industria?Surdo: -Si, un montón. Éramos chicas y pasábamos mucho tiempo juntas. Nos divertíamos mucho y nos cuidaban bastante.–No había en ese momento muchos grupos de chicas dentro de la escena local...Surdo: -No, no había y no hay tantos en la historia del rock nacional. Nos cuidaban, no era un ambiente pesado. No éramos rockeras, éramos pop total. Éramos relajadas. Nunca tuvimos ningún tipo de problema de nada. Jamás.–¿Pensaban que más de 20 años después del lanzamiento de la banda, sus hits iban a seguir teniendo repercusión?Lanza Castelli: -¡No! Nunca pensamos en eso. –¿Nunca renegaron de sus hits?Bergeret: -No, para nada. Estamos felices de cantar nuestros hits y que a la gente le encante. Entiendo que hay artistas a los que les cansa hacerlo, pero la verdad es que te hizo famoso el hit. ¿Cómo no lo vas a cantar? Siempre nos sentimos orgullosas del grupo. –¿Cuál es la historia detrás del tema “El chico del otro lado de la barra”Bergeret: -En realidad es un cover de un grupo español que se llama Pabellón Psiquiátrico. De un artista que se suicidó, que se llamaba Patuchas, que era buenísimo. Mucha gente no sabe que es un cover porque le pusimos nuestra impronta.