En los últimos tiempos hablar de apropiación en el marco tecnológico suponía hacerlo de los grandes modelos de lenguaje y el modo en que son entrenados o hacen uso de material con derechos para sus creaciones. Es el caso de Disney, que solicitó a Google el cese de la creación de representaciones visuales de personajes de su estudio.Sin embargo, ahora esa cuestión de la imagen y la propiedad salta a la palestra y la protagoniza uno de los conglomerados más reconocidos de relojes analógicos. En concreto Swatch, que exige una compensación millonaria a Samsung por haber permitido que las esferas de sus relojes inteligentes mostraran réplicas de algunos de los ejemplares de las marcas más prestigiosas que se integran en el grupo suizo, tales como Omega, Breguet y Tissot.En concreto el fabricante suizo reclama 170 millones de dólares por lo que considera una "apropiación a gran escala" a través de 26 aplicaciones digitales que incluían clones exactos de algunas de las esferas más icónicas de sus cronógrafos. El juicio, que se celebra en Londres, vivirá hoy su última jornada y quedará visto para sentencia en un procedimiento que la tecnológica surcoreana ha considerado "extraordinario" y "ajeno a la realidad".Política de no conceder licencias de sus marcas por parte de SwatchCabe destacar que, en este punto del proceso, tan solo queda dirimir cuál será la cantidad que Samsung deberá abonar a Swatch en concepto de indemnización. El caso se juzgó en 2022 por el Tribunal de Londres, que encontró a la primera culpable de los cargos. El Tribunal de Apelación ratificó la sentencia que hacía reposar la responsabilidad de revisar las aplicaciones en la propia Samsung y la cuantía de la indemnización se conocerá en un momento delicado a nivel de ventas para los relojes inteligentes de la firma que lidera Lee Jae-yong.Swatch planteó esta demanda por infracciones de propiedad intelectual ocurridas entre octubre de 2015 y febrero de 2019, periodo en el que se registraron unas 160.000 descargas de las aplicaciones que copiaban sus modelos. En el proceso, el director ejecutivo de Tissot, Sylvain Dolla, ratificó la estricta política de la corporación de no conceder licencias a terceros, argumentando que permitir que sus enseñas de alta gama se utilicen en relojes inteligentes de consumo masivo destruiría el valor del sector del lujo suizo.Samsung se defiende con la falta de lucroEn el otro lado de la balanza, Samsung defiende su postura y alega, en declaraciones de su representante Daniel Alexander KC recogidas por el Financial Times, que las aplicaciones en cuestión no tenían relevancia para la firma, no formaban parte de ninguna campaña de marketing y que se eliminaron en cuanto se planteó el problema.Para reafirmar que la compañía no buscaba un rédito económico con dicha práctica, la defensa acudió a las cifras: casi todas las herramientas eran gratuitas y los ingresos totales apenas superaron los 1.000 dólares, de los cuales tan solo 300 acabaron en las arcas de Samsung. “Swatch no sufrió ningún daño y el beneficio para Samsung fue insignificante”, recalcó el letrado ante el tribunal.El juez Marcus Smith de Londres cuenta con la potestad legal en este proceso para fijar una indemnización global que cubra las infracciones cometidas por Samsung en todo el territorio de la Unión Europea, al haberse interpuesto la demanda antes de que concluyera el periodo de transición del Brexit en 2020. Por otra parte, este mismo conflicto mantiene un frente abierto en los tribunales de Estados Unidos, cuyas autoridades han decidido aplazar su resolución definitiva hasta conocer el dictamen de la justicia británica.