Malas hierbas, de Teresa Radice y Stefano Turconi

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Edición original: Avila (Bao Publishing, 2025)Edición nacional/España: Malas hierbas (Nuevo Nueve, 2026)Guion: Teresa RadiceDibujo: Stefano TurconiColor: Stefano TurconiTraducción: Inés Sánchez MesoneroCorrector: Ulises PonceDiseño y rotulación: S. Martín de RubialesEdición: Ricardo Esteban PlazaFormato y precio: Cartoné. 192 páginas. 30€Rastrear las raíces.«Lo que quiero decir es que, para buscar nuestro camino, nuestro lugar en el mundo es necesario volar lejos, pero esto no significa olvidar de dónde venimos… ¡Ni quién nos dio la fuerza para alzar ese vuelo!»¡Vuelve nuestra pareja de autores italianos favorita, Teresa Radice (1975) y Stefano Turconi (1974)! Y lo hacen por todo lo alto con Malas hierbas, un cómic con toda la magia de sus mejores trabajos, con esa forma tan cercana y sensible de abordar sentimientos y temas tan universales como el amor, en esta ocasión sobre todo el que sienten las hijas por sus madres, o la búsqueda de un lugar donde encajar sin renunciar a lo que somos. Una lectura que, como todas las de la pareja, te deja con una sonrisa en la cara y el corazón calentito. Algo que en estos días donde ser un cabrón egoísta parece que es lo que mola es muy de agradecer. Malas hierbas nos traslada a la Francia de mediados del s. XVII donde la superstición y la ignorancia campan a sus anchas con la iglesia acusando de herejes o brujas a quienes se atreven a salirse de su ortodoxia. Un extraño y peculiar buhonero nos narra la historia de Ávila, una adolescente que hace años perdió a su madre, una curandera injustamente acusada de brujería. Desde que la intentaron quemar no la ha vuelto y varios años buscándola infructuosamente ya que tiene la certeza de que consiguió escapar. Una búsqueda que la ha llevado a recorrer toda Francia. En su camino se encuentra con Timo, un ladronzuelo de pocos años, con el que emprende una nueva etapa de su viaje que los lleva a cruzarse con las más altas esferas del poder.Como es habitual en la pareja estamos ante un cómic que bebe mucho de esas novelas clásicas que leímos de pequeños y nos enseñaron a soñar. Tras homenajear a las novelas de aventuras de piratas del s. XVIII en El puerto prohibido y su spin-off Las chicas del Pillar, en esta ocasión lo hacen con las novelas de capa y espada y las de picaros, pero siempre modernizándolos y adaptándolos a su manera. Como ya viene siendo costumbre, lo podemos leer en castellano gracias a los chicos de Nuevo Nueve que nos regalan una edición fantástica con una reproducción y tamaños perfectos para disfrutar de la lectura y un diseño en el que brillan las preciosas guardas en las que vemos los instrumentos de trabajo de muchas herbolarias de la época. Como extras nos encontramos con una lista de canciones de la época y las ilustraciones de una baraja de tarot con los personajes del cómic. Bellísimas como todo lo que dibuja Turconi. A primera vista estamos ante una historia de viajes y aventuras para todos los públicos donde los protagonistas tienen que descubrir el misterioso destino de la madre de Ávila. Y otro de cariz fantástico del que no vamos a revelar nada por aquí. Con estos elementos como base, otros autores de menos talento y sensibilidad nos ofrecerían una historia ramplona, plana y llena de tópicos, pero el guion de Radice sabe entremezclarlos con tino para crear una trama absorbente llena de capas donde el equilibrio entre el humor, la aventura, el drama y la reflexión es perfecto. Poco a poco nos vamos encontrando con una historia compleja que se construye a través de flashbacks en el tiempo, que está llena de personajes que desbordan humanidad y que, además tiene el espacio suficiente para reflexionar sobre diferentes temas.Entre esos temas que aborda el cómic hay que destacar como las relaciones familiares, el difícil tránsito hacia la edad adulta, la importancia del legado, la búsqueda de la identidad propia, y como durante muchos años se perseguía a cualquier mujer que se salía del rol al que le relegaba la sociedad de la época. Ávila y su madre como tantas mujeres fuertes y empoderadas tienen que sufrir los prejuicios y persecución de los más poderosos con el único refugio de la sororidad, algo esencial antes y ahora. Ambas son un perfecto ejemplo de lo bien que construye Radice a todos sus personajes a los que sabe dotar de una humanidad tridimensional que consigue conectar con el lector y alejarlos de cualquier estereotipo. Ávila representa la esperanza que nunca se pierde y la resiliencia y su madre ese amor incondicional por los hijos que lleva renunciar a todo por ellos. A través de los villanos de la obra que responden mucho más a una imagen arquetípica, podemos ver cómo el miedo al diferente es el combustible para justificar actos que exponen la crueldad humana y la violencia contra nuestros semejantes. Dentro de estos últimos no habría que incluir a Richelieu que lejos de ser el villano que represento Alejandro Dumas en Los tres Mosqueteros se acerca más al gran hombre de estado que nos nuestra la historia de Francia. Y es que el cómic también nos ofrece una imagen muy fiel de cómo era la vida en esa época tanto para las clases más bajos como para las más altas. Como siempre el trabajo de ambientación es delicioso, al igual que todo el dibujo de Turconi que es capaz de transportamos por el tiempo en historias como las ya mencionadas o en La tierra, el cielo, los cuervos y a otras más actuales como No te canses de caminar o El contador de historias. El realismo luminoso y con su maravilloso uso del color de sus fondos se combina a la perfección con unos personajes llenos de expresividad y que sienten cada cosa que les pasa. Además, todos están diseñados con un mimo y gusto exquisito. Y narrativamente es una obra soberbia, con un manejo de los recursos perfectos y un regusto a cómic clásico, pero que no abusa de los textos redundantes y deja que el dibujo sea el que cuente la historia. Es clasicismo narrativo contrasta con una visión muy moderna y critica sobre la época. Quizás la parte más floja de la historia es la fantástica que, aunque sirve para conocer mucho mejor a Ávila y dota de dramatismo a la trama, por momentos resulta muy forzada, aunque el giro final sí que está muy bien resuelto y te deja con sensación de estar ante una historia muy bien abrochada. Con Malas hierbas Stefano Turconi y Teresa Radice nos vuelven a demostrar que son una de las parejas creativas imprescindibles del cómic mundial. Un cómic lleno de ternura y con muchísimas capas de lectura que además de proponernos una aventura fascinante nos habla sobre la libertad, el legado y la construcción de la identidad. Lo mejor• Ávila y su madre.• Todas las capas de lectura de la obra.• El dibujo de Turconi.Lo peor• La trama fantástica no está al nivel del resto de la historia.