RAISE US, la organización no partisana que pretende ser la respuesta del sector tecnológico al desplazamiento laboral causado por la inteligencia artificial, acaba de lanzarse este 25 de junio de 2026 en Washington. Lo informa Ana Maria Constantin en The Next Web y lo confirma la nota oficial en Business Wire. Detrás están OpenAI, Anthropic, Amazon y Microsoft, más otras dos docenas de grandes empresas y fundaciones, entre ellas Bank of America, General Motors, IBM, Eli Lilly, la Fundación Rockefeller y la Fundación Schwarzman. La cifra recaudada hasta hoy supera los 500 millones de dólares (≈ 440 millones de euros), con el objetivo declarado de alcanzar 1.000 millones en compromisos plurianuales.La iniciativa la codirigen Gina Raimondo, ex secretaria de Comercio de Estados Unidos y ex gobernadora de Rhode Island, y Eric Holcomb, ex gobernador de Indiana. No es una empresa ni un programa gubernamental: es una ONG que diseñará pilotos, medirá resultados y escala lo que funcione.El modelo de partida reconoce algo que pocas veces admiten los grandes programas de reciclaje: los anteriores han fallado. Raimondo lo dice con crudeza: «ineficaces». La pregunta es si una ONG privada de 15 personas puede hacer lo que el Estado y las corporaciones no han conseguido.Una organización que aprende de los fracasos del reciclaje laboralEl diseño de RAISE US intenta, de forma deliberada, no repetir los errores de los programas anteriores. La diferencia clave frente a iniciativas previas es la métrica de éxito: no el número de personas matriculadas en cursos ni el número de certificados emitidos, sino si el trabajador consigue empleo y lo mantiene. Estados Unidos gasta cientos de miles de millones de dólares al año en educación superior, formación para el empleo y seguro de desempleo, pero muy poco de ese dinero está ligado a resultados concretos y medibles.Los primeros pilotos arrancan en cuatro estados: Utah y Arkansas por el lado republicano, Maryland y Connecticut por el demócrata. La selección bipartidista no es accidental. Los estados controlan la formación profesional, las credenciales y los incentivos a las empresas. Si algo funciona en Arkansas puede replicarse sin esperar a que el Congreso legisle. El primer proyecto concreto ya tiene nombre: Arkansas LAUNCH, una plataforma con IA para orientación profesional que ayuda a los trabajadores a identificar qué habilidades son transferibles y hacia qué sectores.La organización opera con apenas 15 personas de equipo más consultores externos, lo que la mantiene ágil pero también levanta preguntas legítimas sobre si puede influir a escala sobre un mercado laboral de 160 millones de trabajadores.La Brown University se une como socio de investigación a través de su Workforce Development Policy Lab, lo que añade independencia metodológica a la evaluación de resultados. Y el laboratorio de política de RAISE US está financiado exclusivamente por fundaciones filantrópicas, no por las mismas empresas que promueven la automatización. Ese cortafuegos es la apuesta de credibilidad más concreta que tiene la organización.Quién está detrás, cuánto pone y con qué condicionesJunto a las cuatro grandes tecnológicas fundadoras, la coalición incluye nombres que van más allá de Silicon Valley: Bank of America, General Motors, IBM y Eli Lilly son los más mencionados en el lado corporativo. Por el lado filantrópico destaca la Fundación Rockefeller, que aporta desde su programa Good Jobs for America de 100 millones de dólares lanzado en abril de 2026. La Fundación Schwarzman también figura como patrocinador.La señal más llamativa sobre la seriedad política del proyecto es la presencia en el consejo de Liz Shuler, presidenta de la AFL-CIO, la mayor confederación sindical de Estados Unidos. No es frecuente que un sindicato se siente junto a OpenAI, Anthropic y Amazon en la misma mesa directiva. RAISE US apuesta además por que los trabajadores «encuentren y mantengan buenos empleos», un objetivo que intencionadamente excluye la renta básica universal que el propio Sam Altman ha defendido en otros foros.El punto de referencia histórico que usa la propia Raimondo es el Committee for Economic Development, formado en 1942 por las grandes empresas para facilitar la reincorporación de los soldados al mercado laboral tras la Segunda Guerra Mundial. La comparación es ambiciosa: en 1942 los trabajadores volvían con habilidades físicas concretas; hoy deben reconvertir competencias cognitivas que compiten directamente con lo que la IA generativa ejecuta mejor.Dentro del debate sobre cómo la IA está transformando el mercado laboral en 2026, RAISE US es el intento más concreto y mejor financiado hasta la fecha de convertir la retórica corporativa en programas medibles.La paradoja estructural: los que aceleran la automatización financian la reconversiónHay una tensión difícil de ignorar. Las mismas empresas que construyen los modelos de IA que desplazan empleos son las que firman los cheques para reconvertir a los desplazados. Sam Altman ya advirtió que la IA pone en jaque sectores enteros como el de atención al cliente, un sector que emplea a millones en Estados Unidos. Que su empresa sea uno de los patrocinadores principales de RAISE US puede leerse como responsabilidad corporativa real o como gestión de narrativa. Probablemente es ambas cosas.No es la única iniciativa en este espacio. OpenAI lanzó ya una plataforma de empleo con IA con el objetivo de certificar a 10 millones de estadounidenses en competencias de IA antes de 2030. RAISE US es diferente porque no vende producto y porque opera a través de los gobiernos estatales, no de una app. El senador Bernie Sanders, por otro lado, ha propuesto confiscar la mitad del valor bursátil de las principales empresas de IA para crear un fondo público. RAISE US es la apuesta privada, más discreta y más inmediatamente ejecutable.Mi valoraciónLlevo cubriendo el sector tecnológico desde 2005 y he visto docenas de iniciativas corporativas de responsabilidad social que prometían mucho y entregaban poco. RAISE US no es lo mismo, pero tampoco es exactamente diferente.Lo que más me convence es el diseño estructural: separar la financiación de los pilotos (empresas) del laboratorio de política (filantropías) es el intento más honesto de blindar la credibilidad que he visto en este tipo de iniciativas. Que la AFL-CIO esté en el consejo y que los pilotos sean bipartidistas son señales de que el proyecto se construyó para sobrevivir más de un ciclo electoral.Lo que más me preocupa es la brecha de escala. Quinientos millones de dólares suenan a una cifra enorme, pero son una fracción ínfima del impacto económico que la IA tendrá en el mercado laboral. Con 15 personas de equipo y cuatro pilotos estatales, hay un riesgo real de que RAISE US quede como un experimento bien documentado pero sin capacidad de influencia masiva.Lo más estructuralmente significativo es la apuesta por el empleo, no por la renta básica. Eso limita el debate ideológico y lo hace políticamente viable, pero también significa que si los empleos a los que se reconvierten los trabajadores son precarios o mal remunerados, el éxito será estadístico, no real.La pregunta a 12 meses no es cuánto dinero recaudan: es si los trabajadores de Arkansas LAUNCH consiguen empleos que paguen bien y los mantienen un año después. Si esos datos son sólidos, RAISE US tiene potencial para convertirse en el modelo de referencia global para la transición laboral. Si los resultados son mediocres, habrá confirmado que el problema es estructural y que los cheques corporativos no lo resuelven.Preguntas frecuentes¿Qué diferencia a RAISE US de programas de reciclaje laboral anteriores?La diferencia principal es el foco en inserción laboral medible, no en matriculaciones o certificados. RAISE US se mide por si el trabajador consigue empleo y lo mantiene, no por cuántas personas completan un curso. La estructura bipartidista de los pilotos y el cortafuegos entre financiación corporativa y laboratorio de política son los otros elementos diferenciales respecto a iniciativas previas.¿Quiénes son los patrocinadores corporativos y filantrópicos de RAISE US?En el lado corporativo: OpenAI, Anthropic, Amazon, Microsoft, Bank of America, General Motors, IBM y Eli Lilly, entre más de dos docenas de organizaciones. En el lado filantrópico: la Fundación Rockefeller (programa Good Jobs for America de 100 millones de dólares), la Fundación Schwarzman y la Brown University como socio de investigación. La meta es superar los 1.000 millones de dólares en compromisos plurianuales.¿Tiene RAISE US algún plan para España o Europa?RAISE US es una iniciativa específicamente estadounidense que actúa a través de los gobiernos estatales de EE.UU. No tiene mandato directo sobre otros países. Sin embargo, si sus pilotos generan evidencia sólida sobre qué modelos de reconversión funcionan, esa evidencia tendrá relevancia para gobiernos europeos que enfrentan el mismo reto, especialmente en el contexto del EU AI Act y las discusiones activas sobre fondos de transición laboral.La noticia OpenAI, Anthropic, Amazon y Microsoft crean RAISE US con más de 500 millones para preparar a los trabajadores ante la IA fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.