Motty nació en Chester Zoo en 1978 y vivió apenas diez días, pero su caso sigue siendo único: es el único híbrido confirmado entre un elefante africano y una elefanta asiática. Su cuerpo mezclaba rasgos de ambas especies y su muerte temprana dejó una pregunta abierta que la ciencia nunca pudo volver a poner a prueba: hasta dónde pueden cruzarse los límites reproductivos entre dos linajes tan cercanos y tan distintos.