Arqueólogos de la Universidad de Breslavia hallaron en el foso del Castillo de Kolno, en Polonia, una amatista engastada en plata dorada al fuego y datada entre los siglos XIV y XV. La pieza probablemente formó parte de un broche o de un adorno aristocrático, pero su valor no era solo material: en la Edad Media, estas gemas también se asociaban con protección contra venenos, engaños, traiciones y otras amenazas invisibles.