Elon Musk mete la pata y presume de SpaceX comparándola con una empresa que quebró dramáticamente

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Elon Musk, el hombre más rico del mundo y primer trillonario, recurrió a una analogía histórica para defender la colosal valoración de SpaceX durante la ronda previa a su salida a bolsa. "Somos algo así como Union Pacific", declaró en una entrevista durante una presentación para inversores, citando a la empresa que dirigió el proyecto ferroviario que en el siglo XIX conectó por primera vez las costas este y oeste de Estados Unidos. "La gente pensaba que estaban locos" cuando lo construyeron, argumentó Musk, "pero ahora California es el estado más grande del país". La comparación, sin embargo, ha resultado ser un boomerang para el magnate.Lejos de evocar una epopeya de éxito impecable, la historia real de Union Pacific está repleta de quiebras, corrupción sistemática y millonarios desfalcos al erario público que sus críticos no han tardado en señalar.El oscuro pasado de Union Pacific que Musk obvió en su alardeLa compañía ferroviaria fue fundada en 1862 por el propio Gobierno de Estados Unidos con el objetivo expreso de completar el ferrocarril transcontinental.Lejos de ser una empresa privada al uso, Union Pacific recibió millones de dólares en bonos, millones de acres de tierras gratuitas y el apoyo del Ejército para desalojar por la fuerza a miles de nativos americanos que habitaban la ruta del ferrocarril.Pero el capítulo más escabroso de la historia de la compañía llegó en 1872, con el escándalo de Crédit Mobilier, resumiendo mucho la cosa: los magnates que controlaban Union Pacific inflaron de manera desmedida los costes del proyecto, embolsándose 44 millones de dólares de los contribuyentes (unos 1.200 millones de dólares actuales) mientras sobornaban a congresistas para mantener el flujo de dinero público.Tal y como recoge Futurism en su pieza sobre el tema, el profesor emérito de Historia de la Universidad de Stanford, Richard White, define aquella empresa como "un lío de corrupción y autobeneficio". Y la historia no acabó ahí: la sobre expansión y las dificultades financieras llevaron a Union Pacific a la quiebra en 1893, durante el pánico financiero de ese año. La compañía estuvo en manos de un síndico hasta 1897, cuando fue vendida a un grupo de inversores y reorganizada.Los expertos cuestionan la analogía y alertan sobre el riesgo de repetir la historiaLa comparación de Musk ha generado un amplio rechazo entre historiadores y analistas financieros.Volviendo a Richard White, explica que "usar eso como modelo de lo que va a ser tu corporación juega con la inmensa ignorancia de la historia de este país, de los mercados financieros y de la mayoría de los estadounidenses".Los críticos señalan que el paralelismo es incómodamente certero en el aspecto que Musk menos deseaba destacar: tanto Union Pacific como SpaceX son proyectos faraónicos que han dependido masivamente de contratos y ayudas públicas.La ironía se vuelve especialmente gruesa cuando te paras a pensar en que Musk se ha presentado reiteradamente como un empresario que desprecia la intervención estatal, y sin embargo su compañía opera como un monopolio de facto apuntalado por el Gobierno estadounidense de la época.La salida a bolsa de SpaceX, que elevó su valor de mercado por encima de los 2,5 billones de dólares en pocos días, no ha hecho sino intensificar las dudas, puesto que la compañía ya prepara su primera emisión de deuda por al menos 20.000 millones de dólares, y los analistas de Goldman Sachs y Evercore estiman que el gasto de capital podría superar el billón de dólares a finales de la década.El precedente de Union Pacific planea ahora sobre la ambiciosa carrera espacial de Musk como una advertencia que el magnate quizá debería haber recordado antes de pronunciar aquella desafortunada comparación.