La hoguera mágica de la Noche de San Juan en una Valdelagrana abarrotada: "He tirado las fotos de mi exnovio"

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La luna en fase de cuarto creciente ha sido testigo de la que dicen que es la noche más corta del año. Aunque realmente el solsticio de verano esté marcado en el calendario el 21 de junio, la tradición popular dota de fugacidad a la Noche de San Juan. Las estrellas han contemplado este martes 23 de junio a una playa de Valdelagrana abarrotada.La urbanización de El Puerto ha vivido un auténtico colapso desde la rotonda de los salineros, pasando por la avenida de la Paz y llegando a las distintas bolsas de aparcamiento ubicadas junto a la costa. Ansias de pisar la arena en una zona repleta de retenciones hasta en las bocacalles más ocultas. Allí no cabía ni un alfiler. Estacionar ha sido una misión prácticamente imposible que a más de uno le ha costado una hora de desesperación y ha desatado una batalla campal. “Señora, usted no tiene prioridad ninguna”, se defendía una conductora al ver que otra se bajaba de su vehículo enfurecida.El viento de poniente refresca una noche en la que se ve alguna sudadera. El verano portuense comienza con el Mercado de las Noches Mágicas de San Juan y una gran hoguera a pie de playa. Pocas veces se recuerda tanto bullicio en este emblemático paseo marítimo de más de dos kilómetros que lleva 16 años acogiendo esta iniciativa —y más de 60 recibiendo turistas—.Una mujer tira objetos al fuego, en Valdelagrana.-MANU GARCÍAValdelagrana va a reventar. Hay cola hasta en los accesos para bajar a la arena. Algunos exploran los 40 puestos instalados frente a la caseta de la Policía Local cargados de bolsos, hierbas medicinales, dulces turcos o pulseras. Otros tienen la mirada clavada en el fuego, ese elemento purificador que es el protagonista. Bajo fuegos artificiales, las llamas convierten en cenizas esos miedos y preocupaciones que se quieren dejar atrás.Desde las 23.45 horas aproximadamente, la enorme hoguera calienta e ilumina los rostros de numerosas personas hipnotizadas por su imponente presencia. Dos efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Cádiz vigilan el entorno mientras el brujo y la diosa de los cuatro elementos recoge los objetos que los presentes le entregan con entusiasmo."Me dan cosas muy raras"“La gente me da cosas muy raras”, reconoce Inés, que lleva tres años encarnando a este último personaje. Ella no se queda con nada, todo lo que pasa por sus manos lo arroja a la hoguera. “Hay cosas que son de plástico y si las echas cuando el fuego está muy prendido, explotan. Yo me las guardo y, antes de que se termine de apagar, las tiro”, explica enseñando un llavero.Pepi acude a la hoguera con su familia.-MANU GARCÍADelante del fuego, comparte con lavozdelsur.es que esta noche ha lanzado desde muñecos y llaves de casas, hasta un ramo de flores hecho con billetes de 100 euros que no sabe muy bien si eran falsos o no. “Y cosas personalizadas de los exnovios”, dice tras hacerse una foto con una pequeña embelesada con su vestido.Mamen, natural de Jerez, es una de esas personas que desea desprenderse de un vínculo roto. Acaba de dar al brujo fotos de su expareja. “Ya no está en mi vida y las he dejado ahí para cerrar el ciclo”, dice. “Aquí dejamos todo lo que no queremos”, comenta la jerezana, que ha escrito en una hoja los tres deseos que quieren que se cumplan y la ha guardado en su casa. Si se puede, salta la hoguera tres veces y da otros siete saltos en el mar. “Toda la tradición entera para que se cumpla todo, por si acaso este año falta algo”, dice."Sufrí un accidente; he quemado todo lo malo"El fuego alumbra a visitantes y locales mientras los efectivos hacen lo propio. Pepi, vecina de Paterna de Rivera afincada en Jerez, ha ido con toda la familia. Es una tradición que cumple a rajatabla cada año, ya sea en El Puerto o en otra de las playas de la costa gaditana. Acaba de entregar un papel con una lista de cosas que perturban su vida. “Sufrí un accidente este año y me estoy recuperando. He quemado todo lo malo”, dice Pepi, que ha envuelto sus deseos en siete hojas de laurel y los ha colocado en la ventana de su casa.Una joven que ha acudido a Valdelagrana a pedir sus deseos.-MANU GARCÍA“Por la mañana me lavo la cara y las manos con un vaso de agua y guardo los deseos hasta el año que viene”, explica.No todo lo que se arroja es malo. Algunas personas también tiran hojas con sus peticiones, pese a que el ritual diga que hay que ponerlos en el mar. José, de Utrera, ha reunido las de un grupo de amigos. “Cada uno ha pedido un deseo, los he recopilado y los he traído. La mayoría ha pedido salud”, dice este hombre, que es la primera vez que participa.La diosa de los cuatro elementos. -MANU GARCÍA El brujo, que marca el ritual en Valdelagrana.-MANU GARCÍAEl mercado está abierto hasta el domingoEl brujo y la diosa han terminado su tarea. Los bomberos apagan con mangueras la hoguera dejando objetos quemados y humo en el ambiente. Un olor reconocible que ya se ha adherido a la ropa del gentío en una noche especial cargada de buenas sensaciones.Todavía quedan cinco días para disfrutar del mercado y de espectáculos de magia, pasacalles temáticos, zancudos y juegos. Como novedad este año, la fiesta se amplía hasta el domingo 28 de junio. El primer día, y el más simbólico, deja grupos en torno al fuego, farolillos de luz y “el equipaje en la ribera”. Ese verso de Vetusta Morla que resuena en la cabeza animando a dejar las cargas del pasado. “Y quémalo”.