Poco se podía imaginar la selección de Colombia que su segundo triunfo en el Mundial le iba a costar sangre, sudor y lágrimas. Los cafeteros se toparon ante una RD Congo rocosa y con un Lionel Mpasi bajo palos que a punto estuvo de convertirse en héroe nacional. Pero la mayor calidad del combinado sudamericano se acabó imponiendo con un gol de Daniel Muñoz que valió oro, como el que se extrae en su localidad natal de Amalfi, y el liderato del Grupo K. Le valdrá un empate ante Portugal la madrugada del sábado al domingo para lograr el objetivo.Seguir leyendo....