La «defensa cognitiva» se presenta como una necesidad central en la era de la inteligencia artificial, cuando la atención, la memoria, la emoción y el discernimiento se han convertido en territorios expuestos a nuevas formas de influencia. A partir de una analogía con el ajedrez, esta obra plantea la protección de la mente como condición para conservar la libertad de juicio, la autonomía interior y la capacidad de decidir frente a entornos digitales cada vez más complejos. | Imagen (IA): Uvencio Blanco Hernández