La Universidad Pablo de Olavide (UPO) cerrará la Residencia Flora Tristán el próximo curso. Es la consecuencia directa de la decisión adoptada este lunes 22 de junio por el Consejo Social de la institución, que ha rechazado la propuesta del equipo directivo para ceder la gestión del inmueble a la Fundación Gerón. El planteamiento era encargar las obras de urgencia que necesita el edificio a cambio de gestionar el complejo. El Consejo Social, sin embargo, lo ha tumbado en sesión extraordinaria al considerar que podría haber otras entidades interesadas en asumir la obra y la continuidad del proyecto.Para el órgano de participación, la fórmula que ofrece "mayores garantías" es abrir un procedimiento público de licitación, que permita competir a todas las entidades, asociaciones, instituciones o empresas capaces de presentar la mejor propuesta. En esa línea, ha pedido que el Consejo de Gobierno delibere sobre esta y otras alternativas, y se ha acordado constituir una comisión técnica para "explorar todas las alternativas": desde captar financiación hasta formular propuestas consensuadas que permitan la reapertura.Ante el rechazo, el Consejo de Gobierno ha optado por crear una comisión mixta que valorará todas las opciones posibles para una rehabilitación que garantice la continuidad de la residencia.La reacción del rector no se hizo esperar. Francisco Oliva habló de decepción ante la postura del Consejo Social sobre la propuesta que habría permitido a Flora Tristán seguir funcionando en el curso 2026/27. Un plan que, recordó, no solo acometía los trabajos prioritarios, sino que garantizaba también la continuidad de los empleos."Es la única propuesta con la que se podían acometer las obras necesarias de adecuación del edificio y hacer posible la apertura de la residencia el próximo ejercicio académico", insistió Oliva. El rector lamentó que ahora "no se podrá iniciar el curso académico con normalidad", aunque dejó una puerta abierta: confía en que las personas de la nueva comisión mixta "sean capaces de proporcionar una solución que permita acometer las obras en el menor tiempo posible".El contexto explica la urgencia. El Consejo Social y el Consejo de Gobierno tenían previsto aprobar en esa sesión extraordinaria el acuerdo de colaboración con la Fundación Gerón, que habría permitido abordar las obras de adecuación de forma inminente y asegurar la apertura el próximo curso. Y es que el inmueble necesita una intervención urgente que garantice las condiciones de habitabilidad y seguridad. Esa misma situación es la que ha empujado a la UPO a buscar entidades colaboradoras para asegurar la continuidad del proyecto.