España es uno de los países europeos en los que las mujeres son madres más tarde. La edad media para tener el primer hijo se sitúa en los 31,5 años, mientras que la edad media general al conjunto de la maternidad -incluyendo segundos, terceros y demás hijos- se sitúa en 32,6 años . Estas cifras se acercan al límite del embarazo tardío, que se establece a partir de los 35 años. Todos estos datos del INE dan a entender que casi la mitad de las mujeres embarazadas que dan a luz en nuestro país son mayores de lo recomendado. Esta franja de edad materna avanzada (AMA) representa el 40% de los nacimientos totales. Más aún, las mujeres de 40 años o más tienen el 10,4% del total de partos, superando ampliamente las cifras de la Unión Europea. Esta tendencia no se repite en el extremo contrario, ya que los embarazos infantiles y adolescentes -hasta la veintena- suponen un 2% de los nacimientos. Rubén Balta es un ginecólogo especialista en embarazo, fertilidad, reproducción asistida, cirugía ginecológica y salud femenina. El doctor ha recordado en el podcast 'Indómitos' que uno de los factores que dificultan el embarazo es, entre otros, la edad de la madre. Cada vez más mujeres pueden afrontar embarazos después de los 40 años gracias a los decubrimientos médicos y el seguimiento adecuado. El doctor cuenta durante su conversación que el embarazo es preferible a los 20 años que a los 40 años, desmontando algunos mitos muy extendidos. En su consulta ha visto embarazos espontáneos «hasta los 43, 45 años» siendo estos los casos menos comunes. Algunas de ellas están sanas y cumplen otros requisitos para un embarazo seguro, pero «el riesgo aumenta» inevitablemente: «Yo tengo mujeres que tienen 45 años y están más sanas que yo, es decir, es que están fantásticas». Balta insiste en que «no es lo mismo un embarazo a los 20 años que a los 45». Entonces, «a los 20 años tu cuerpo es más joven, la recuperación es mucho mejor». La edad se nota, por ejemplo, en que la cicatrización de los tejidos es más rápida y de mejor calidad o en que la tonicidad muscular facilita el proceso del parto. El doctor menciona también el factor mental, «la carga a nivel del corazón, a cómo tú lo llevas». «Es verdad que quizás mentalmente una mujer de 40, 45 años tiene las cosas muchísimo más claras y es más madura que una mujer de 20 años. Eso está clarísimo, igual que nosotros. Pero su cuerpo responde distinto», reconoce. Una madre mayor tiene unas herramientas emocionales más desarrolladas que una madre joven, pero en un embarazo el factor físico es el que prevalece. «Ante un dolor, ante una pérdida de sangre, un cuerpo de 20, 25 años responde muchísimo mejor a uno de 45», insiste el doctor. Esta reflexión es una guía, pero no un manual con los límites definicos. Rubén Balta termina aclarando que «esto no implica que no puedas tener un embarazo perfectamente bueno y normal» más allá de los 45 años, aunque las probabilidades se reducen drásticamente y el riesgo para tí y el bebé aumenta.