La osteoporosis es una enfermedad silenciosa asociada a la vejez que debilita los huesos. No duele ni avisa hasta que provoca una fractura que interrumpe la vida de quien la sufre durante meses. Se calcula que afecta a una de cada cuatro mujeres mayores de 65 años el grupo de edad con más incidencia. Las fracturas por fragilidad, su principal consecuencia, son la cuarta enfermedad crónica de mayor impacto porque generan dependencia y mortalidad, además de bajas laborales y gasto sanitario. Pese a ello, la respuesta del sistema es deficiente, dado que apenas se promueve la prevención, la detección es tardía y falla la respuesta tras la primera señal de alarma. Seguir leyendo....