Un equipo de NIMS, la Universidad de Nagoya y la Universidad de Tokio observó por primera vez el efecto Thomson transversal en una aleación de bismuto y antimonio. El fenómeno permite alternar entre calentamiento y enfriamiento al invertir la dirección de un campo magnético, y podría abrir nuevas vías para controlar la temperatura en electrónica, refrigeración y gestión térmica avanzada.