BYD integrará el pago del aparcamiento desde la pantalla del coche en Europa a partir de 2027, gracias a una alianza con Parkopedia que permitirá al conductor localizar plazas, ver su precio y abonarlas sin recurrir al móvil. El servicio se llama ParkPay y nace dentro del entorno Android Automotive con Google integrado de fábrica, según recoge Electrek.El funcionamiento parte de los datos de aparcamiento de Parkopedia, que el coche cruza con la posición del conductor para avisarle en cuanto entra en una zona cubierta. Aparece entonces un mensaje en la pantalla de infoentretenimiento y, con un solo toque sobre el aviso, se inicia y se paga la sesión de estacionamiento sin buscar la máquina de tickets.Aparcar, ver el precio y pagar sin tocar la cartera Cargador Flash de BYDLa gracia está en lo que el conductor deja de hacer. ParkPay localiza las plazas más cercanas y dice cuánto cuestan, además de comprobar si están libres en ese momento, de modo que la decisión llega antes de dar vueltas a la manzana. El pago se ejecuta desde la propia notificación y queda registrado dentro de la aplicación de movilidad de la marca.La cobertura no depende de un único proveedor, que sería una limitación importante. Los coches eléctricos de BYD sumarán integración con RingGo y EasyPark para ampliar el mapa, dos servicios muy implantados en el Reino Unido y el resto de Europa que reducen el riesgo de que el aviso no salte donde debería desde el primer día.El aparcamiento es solo el punto de partida. BYD ha adelantado que el sistema incorporará después recarga del coche, pago de peajes y reserva de plaza, todo gestionado desde la misma pantalla y la misma cuenta. La idea, si se cumple, es que un único flujo cubra lo que hoy obliga a saltar entre varias aplicaciones distintas.Esta lógica encaja con la dirección que lleva tiempo tomando la compañía, que prefiere cocinarse el hardware y el software en casa. BYD desarrolla su propia tablet integrada en el vehículo, con funciones de control remoto, porque domina a la vez ambas capas de sus coches. Meter el pago dentro de esa misma pantalla resulta coherente.Primero los modelos nuevos, después el resto por OTA BYD Denza 9 GTLa aplicación llegará preinstalada en los coches nuevos desde principios de 2027, empezando por el Denza Z9 GT y el Atto 3 Evo. Los modelos anteriores no se quedan fuera: recibirán el servicio mediante actualizaciones remotas, sin pasar por el taller. Es la vía habitual con la que BYD reparte funciones entre flotas ya vendidas.Conviene recordar que la marca ya presume de saber aparcar sola. Sus propios datos sobre conducción asistida y estacionamiento apuntan a una reducción del 98% en los golpes al aparcar, apoyados en la arquitectura Xuanji y en sensores LiDAR. Si el coche ya estaciona casi solo, cobrar la plaza desde la pantalla es la consecuencia lógica.El Denza Z9 GT, que aterrizó en Europa en abril, hace de buque insignia de toda esta jugada. Es un shooting brake eléctrico de lujo con un precio de salida de 115.000 euros con IVA en su versión cien por cien eléctrica, también disponible como híbrido enchufable. Por debajo lleva una batería de 122,49 kWh y tres motores eléctricos.Las cifras del Z9 GT explican por qué BYD lo eligió como escaparate. Homologa 599 kilómetros de autonomía y 1.140 caballos de potencia, una ficha que lo coloca en lo más alto del catálogo. No es un coche de volumen, sino la plataforma con la que la marca enseña sus credenciales tecnológicas en el mercado europeo.Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, enmarcó el lanzamiento dentro de su carga ultrarrápida FLASH Charging, capaz de recuperar del 10% al 70% de batería en cinco minutos gracias a la segunda generación de la Blade Battery. Una recarga completa en nueve minutos, del 10% al 97%, completa el cuadro, y a 30 grados bajo cero solo añade tres más. Li definió el Z9 GT como "the perfect choice" para estrenar esa tecnología arrancando por Europa.