Después de una intensa ola de calor que ha durado cuatro días y a la que se le atribuyen más de 200 muertes en España, buena parte del país empieza por fin a respirar gracias al descenso de las temperaturas, provocado por la entrada de una masa de aire más fresco por el noroeste. Sin embargo, el meteorólogo Mario Picazo advierte de que este alivio estará repartido de forma desigual por el territorio y tiene fecha de caducidad, ya que el ambiente volverá a calentarse durante el fin de semana, además de producirse tormentas. Aun así, matiza que los valores térmicos que llegarán los próximos días no serán «nada comparado con lo que tuvimos hace unos días». Y es que, en apenas cuatro jornadas, entre el domingo 21 y el miércoles 24, se registraron 212 muertes atribuibles al extremo calor, de las que 96 se produjeron el miércoles. El cambio de tiempo, explica el experto de El Tiempo, llega impulsado «por una vaguada con aire más fresco que se descuelga con el noroeste y que no solo ayudará a regular el intenso calor de días atrás, sino que también va a favorecer la formación de tormentas que pueden llegar a ser localmente intensas durante los próximos días». Las precipitaciones más importantes de estos días se esperan en Galicia , el Cantábrico y Castilla y León , aunque no se descarta que aparezcan tormentas de forma más aislada en puntos del centro y del sur peninsular. El archipiélago canario tampoco quedará al margen de este cambio meteorológico. Los habituales vientos alisios favorecerán la aparición de nubosidad en las vertientes norte de las islas más montañosas, donde incluso podrían registrarse algunas lloviznas. Pese a ello, el tiempo seguirá siendo mayoritariamente estable en el conjunto del país: «Temperaturas que se van suavizando, sobre todo por el oeste peninsular, el aire más cálido se queda por el este, se va también un poco esa calima intensa que hemos tenido». El sábado, el descenso térmico seguirá siendo evidente en muchas regiones, donde se registrarán « valores mucho más llevaderos aunque elevados , sobre todo por el sur peninsular y en zonas del Mediterráneo, debido sobre todo a ese intenso factor de humedad». En cambio, el el domingo, «las temperaturas podrían subir algunos grados, advierte Picazo, quien prevé de nuevo «valores de 40 grados por el sur peninsular y un valle del Ebro muy caluroso». «Las temperaturas poco a poco vuelven a ser elevadas y están por encima de los valores habituales», insiste. En contraste, las temperaturas más agradables se concentrarán durante el fin de semana en el noroeste peninsular, «especialmente entre Galicia y las comunidades del Cantábrico , donde las máximas en la mayoría de los casos oscilarán entre los 20 y 25 grados». «Temperaturas también llevaderas en Canarias , aunque en zonas de medianías pueden ser más elevadas», concluye.