M1: Monster Racing League #1, de Robert y Lily Windom y Jae Lee

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Edición original: M1: Monster Racing League #1 (Image Comics, 2026)Guion: Lily Windom, Robert WindomDibujo: Jae LeeEntintado: Jae LeeColor: June ChungFormato: Grapa. 24 páginas. 3,99$Carreras clandestinas y rebeldía adolescente en JapónRevisando las novedades indie del mercado norteamericano para junio, uno de los que saltó a la vista fue M1: Monster Racing League, que prometía carreras de autos dibujadas por Jae Lee. Como mínimo ameritaba una lectura para apreciar el dinamismo de su dibujo en estas máquinas en velocidad, sin esperar que mereciera destacarla en alguna de estas reseñas de #1s, preparado para leer varios más hasta encontrar uno digno de comentar. Sin embargo, salí de la primera lectura con muy buenas sensaciones y deseos de seguir con esta historia. Y bienvenido sea, ya que se trata de una serie regular en la cual Jae Lee señaló que aspiran a trabajar a largo plazo con los personajes y el universo que apenas empieza a esbozarse en estas primeras páginas. En los guiones encontramos a Robert Windom, con quien el dibujante ha conformado un equipo autoral que ha dado lugar a varios cómics en los últimos años como Siete Hijos (reseñado por el compañero Edu Sesé) y más recientemente Todo Termina Esta Noche, ambos editados en nuestro idioma por Moztros. En esta oportunidad se incorpora Lily Windom, la hija de 15 años de Robert, entre quienes ya escribieron la miniserie Family Time. M1: Monster Racing League surge de una combinación de elementos que definen como un cruce entre carreras de monstruos y K-Pop, pero tiene mucho más que eso. En efecto hay componentes de las clásicas historias de competencias de carreras, entre las que se me ocurre mencionar Fast & Furious, Speed Racer, Need for Speed y Wacky Races, y existen referencias estilísticas al género musical asiático que es sensación sobre todo en el público adolescente. Pero junto con ambos también encontramos señas de la ficción juvenil y de literatura adolescente, dos sectores entre los más exitosos en el mercado editorial actual, así como del manga que no necesita una línea más sobre su amplia extensión de lectores y consumidores de productos relacionados. Gran parte de ese acercamiento al manga está en el apartado gráfico. Vemos a un Jae Lee que moldea parcialmente su estilo a la manera japonesa, pero sin dejar de ser su identificable y oscuro trazo. Siendo justos, seguramente muchos de los lectores llegarán a esta serie buscando específicamente disfrutar del dibujo de Lee, y no se decepcionarán. El juego visual y narrativo tiene un buen planteo para desenvolverse y destacar. Adivinarán que hay un fuerte anclaje en Japón, país al que arribamos junto con la protagonista Dev, una joven de 17 que llega a vivir a Tokio contra su voluntad por decisión de su padre. Las explicaciones no son abordadas en este #1, que se enfoca por completo en ella y sus primeros vínculos en Japón buscando diversión. A través de un juego de simulación su nueva mejor amiga (Marise) descubrirá sus dotes para conducir automóviles de carrera, y la llevará al comienzo de esta historia, dejando con la intriga más por cierto personaje encapuchado y por la ausencia de los monstruos que anuncia el título. En esta presentación de personajes y su entorno, se incluyen referencias explícitas a K-Pop, así como otras marcas de la cultura japonesa que se leen en bestsellers de la literatura originaria del País del Sol Naciente, como el visitar un café de gatos. La temática juvenil, por su parte, está dada por la edad de la protagonista, lidiando con el tránsito del último año escolar, su rebeldía, el coqueteo con el peligro, el autodescubrimiento, todo lo cual los escritores siembran con sutileza en líneas de diálogo al pasar. La originalidad no es uno de los fuertes de este cómic, como entenderán por lo señalado, pero cuenta con suficientes atractivos en sus personajes y su entorno, y la manera en que Jae Lee los lleva a las páginas con el brillante color de June Chung que asegura un seguimiento de las carreras de la Monster Racing League. Lo mejor• Jae Lee orienta levemente su estilo hacia la estética manga con soltura, potenciado por el color de June Chung.Lo peor• La falta de originalidad en su planteo inicial, apoyándose bastante en los clásicos lugares comunes de las historias adolescentes y de carreras.