Una Venezuela en pánico y desbordaba por la magnitud de la tragedia lucha contra el tiempo para localizar al mayor número posible de supervivientes del doble terremoto que devastó el miércoles el centro y el norte del país. Casi 48 horas después de los temblores, el balance de la catástrofe es de 235 muertos y 4.300 heridos, pero los equipos de emergencias se afanan en rescatar a quienes continúan atrapados entre los escombros de los edificios destruidos, con la colaboración de familiares y vecinos y una ayuda humanitaria internacional que llega al país con demasiada lentitud. Entre las ruinas, un número indeterminado de personas han sido rescatadas con vida y otras han sido localizadas pero no pueden salir porque están atrapadas y falta maquinaria que facilite las labores de desescombro.Seguir leyendo....