Unas asas de ánforas de vino conservaron un brusco debilitamiento del campo magnético terrestre ocurrido hace 2.200 años. El mismo análisis cuestiona que una rampa de Jerusalén perteneciera a la fortaleza seléucida Akra

Wait 5 sec.

Las marcas impresas en unas vasijas fabricadas en Rodas permitieron fechar con gran precisión una caída superior al 30% en la intensidad magnética, mientras que una tinaja local aportó nuevas pistas sobre una de las fortificaciones más discutidas de Jerusalén.