Probamos el nuevo Oppo Reno 16 Pro y su loco accesorio con forma de 'tamagotchi'

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Cuando OPPO desembarcó en España en 2018, lo hizo sin mucho ruido, casi en silencio. Pero con la firme intención de asentarse en nuestro país y «revolucionar la telefonía móvil». Poco a poco, la firma china se fue ganando fama de solvencia y de poner en la calle productos cuidados. Puede que no fuera una 'revolución,' pero sí que llegó a conseguir que los consumidores españoles incluyeran a la marca en la lista de las mejor valoradas. Ya firmemente asentada, la empresa acaba de soltar su última propuesta en la gama media-alta con la serie Reno16 . Con el lema 'Your Pro Trendy Camera', la firma ha decidido que la inteligencia artificial, el diseño vanguardista y las baterías kilométricas no son exclusivas de los teléfonos que superan el sueldo mensual de medio país. La gama llega compuesta por cuatro 'hermanos' con personalidades bien diferenciadas, pero con un ADN común: el todopoderoso Reno16 Pro, el equilibrado Reno16, y los gemelos de batalla Reno16 F y Reno16 FS. Y se traen un amigo colgado de la espalda: el OPPO Bubble, un accesorio magnético que, la verdad, parece sacado de una película de espías de serie B. En ABC hemos pasado una semana entera exprimiendo a fondo el Reno16 Pro, usándolo como teléfono principal para trabajar, jugar, ver vídeos y, sobre todo, para aburrir a nuestros contactos de Instagram con decenas de imágenes hechas con las herramientas de IA del terminal. El resto de la serie no ha pasado por nuestras manos, pero observando sus hojas técnicas oficiales, y sumando la experiencia con el modelo Pro, podemos decir que la competencia va a tener que ponerse las pilas. Empecemos por el rey de la casa. Al sacarlo de la caja, lo primero que llama la atención es su tamaño y su trasera. Porque no estamos ante uno de esos 'ladrillos' difíciles de acoplar a los bolsillos del pantalón, sino ante una inteligente pantalla compacta de 'solo' 6,32 pulgadas de tipo LTPS AMOLED con una tasa de refresco adaptativa de hasta 144 Hz. En la mano se siente de fábula, ayudado por un chasis esculpido en una sola pieza en frío que se funde con el módulo de cámaras de forma orgánica, reduciendo la típica suciedad que se acumula en las esquinas de los sensores. La trasera de aluminio aeroespacial en acabado Pop White (el modelo que hemos probado) incluye la tecnología 3D HoloVerse, que simula nebulosas tridimensionales flotando bajo el cristal mediante millones de microlentes. Una auténtica genialidad de diseño. Si optamos por el acabado Starlight Black, el otro color disponible, obtendremos un agarre firme y un innegable aspecto premium. Por dentro, hay que admitir que este Reno16 Pro es una auténtica bestia. Rompiendo mitos, incorpora el procesador MediaTek Dimensity 8550 Super, respaldado por unos masivos 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento interno (la única configuración disponible por un precio oficial de 1.099 euros, aunque rebajado a 899 en su oferta de lanzamiento hasta el 31 de julio, que incluye un regalo a elegir entre los auriculares Enco Clip 2, el nuevo Bubble o los auriculares Enco X3s, además de un cargador de 80W y una funda). En el día a día, el sistema vuela. ColorOS 16 (basado en Android 16) se mueve con una soltura absoluta. Hemos ejecutado juegos de última generación exigiendo los 144 Hz y, gracias al motor AI HyperBoost 3.0 y a su mejorada refrigeración interna, el dispositivo apenas se calentó. OPPO promete una «fluidez garantizada durante 6 años», algo que no hemos podido comprobar en una semana, pero que sobre el papel aporta tranquilidad. ¿Y la autonomía? Porque meter una batería de 6.000 mAh en un cuerpo tan compacto de apenas 188 gramos parecía algo imposible, pero aquí estamos... En un uso intensivo combinando redes, fotos y vídeo 4K, hemos llegado al final del segundo día con un 15% restante. Y cuando toca pasar por el enchufe, su carga rápida de 80WSUPERVOOC nos devuelve el 100% de la energía en unos 35 minutos. Un dato vital para caóticos empedernidos: el terminal cuenta con certificaciones IP68, IP69 e IP69K, lo que significa que resiste chorros de agua a alta presión y temperaturas de hasta 80°C. Lo hemos usado en la ducha con las manos empapadas y su tecnología Splash Touch reconoce las pulsaciones sin volverse loca. Algo, sin duda, muy poco común y, desde luego, de agradecer. El plato fuerte del Reno 16 Pro reside en su apartado fotográfico. En la parte trasera destaca un sensor principal 'ultra nítido' de 200 MP. ¿Para qué tanto? Pues no precisamente para imprimir vallas publicitarias, sino para recortar sin perder calidad ni detalle. Podemos hacer una foto a un paisaje lejano, ampliar un objeto o persona minúsculos del fondo y seguir teniendo una imagen nítida con un nivel de detalle tan espectacular que deja en evidencia incluso a rivales como el Samsung Galaxy S26 o al mismísimo iPhone 17 básico en sus gamas equivalentes. Acompañando a este, encontramos un teleobjetivo para retratos de 50 MP con zoom óptico de 3,5x (que se 'estira' mediante IA hasta los 120x reconstruyendo la imagen a nivel de píxel) y una cámara ultra gran angular también de 50 MP. En el frontal, los amantes del 'selfie' celebrarán una cámara ultra gran angular de 50 MP con 100 grados de visión, perfecta para que nadie se quede fuera en las fotos de grupo. Y llega la parte más entretenida. Porque nuestras pruebas de campo con las funciones de IA han sido de lo más divertido. EI Flash Photography 3.0, por ejemplo, nos ha salvado en restaurantes oscuros al eliminar esos horribles tonos amarillentos del flash tradicional y dosificar la luz de manera inteligente para mantener la piel con un aspecto natural. Aquí entra en juego también Color Natural 2.0, un algoritmo que respeta la diversidad de los tonos de piel sin blanquearlos ni dejarlos como si sufriéramos ictericia, algo por desgracia habitual en las marcas asiáticas. En el apartado de vídeo, el modo Zoom Free Video es una auténtica delicia cinematográfica: pasas del gran angular al zoom de 3,5x de forma tan suave que parece que estés manejando una cámara profesional, sin esos molestos saltos o tirones ópticos que arruinan cualquier metraje. Pero donde la IA se vuelve verdaderamente 'gamberra' es en la galería de fotos. Hemos probado AI Remix Collage, una función pionera en el mercado que permite extraer sujetos en movimiento de fotos dinámicas (Motion Photos) o vídeos cortos para convertirlos en pegatinas animadas instantáneas, es decir, composiciones visuales superpuestas con textos y contornos incluidos. Combinado con Popout Collage 2.0 (que hace que los elementos de la foto salgan del encuadre en efectos 3D flotantes) y la sección POP Cam (filtros vintage directos que clavan la estética Digicam o de película instantánea retro), el Reno16 Pro se convierte en la herramienta definitiva para generar contenido en TikTok o Instagram sin tener que abrir aplicaciones de terceros. Por si fuera poco, el ecosistema de ColorOS 16 estrena el botón físico lateral AI Snap Key para invocar al AI Mind Space, un rincón donde arrastras y guardas todo lo que ves en pantalla para organizarlo más tarde. La IA se encarga de analizar facturas o tiques con AI Bill Manager extrayendo los gastos automáticamente, una gozada, por ejemplo para las a menudo farragosas notas de gasto de la empresa. Como periodistas, nuestra obligación es bajarnos de la nube del entusiasmo y sacarle los colores a la marca. Por eso, y aunque el Reno 16 Pro roza el sobresaliente en la mayoría de los aspectos, tiene también algunos puntos flacos que conviene conocer. El primero es su precio oficial sin promoción: 1.099 euros es una 'cifra psicológica' respetable que lo sitúa en territorio comanche, compitiendo cara a cara con 'flagships' puros de Apple o Samsung. Si no lo cazamos en la oferta de lanzamiento, duele rascarse el bolsillo. Por otra parte, aunque el procesador Dimensity 8550 Super es magnífico para la fotografía y la estabilidad del sistema, en pruebas de rendimiento bruto se queda algo por detrás de las últimas apuestas de Qualcomm (Snapdragon 8 Gen 4). Por último, la carga rápida de 80W es fantástica, sí, pero OPPO sigue empeñada en su protocolo propio sistema SUPERVOOC; si usamos un cargador estándar compatible con Power Delivery que tengamos por casa, la velocidad de carga desciende drásticamente. Y ahora, la gran sorpresa del evento: el OPPO Bubble. Se trata de un pequeño accesorio magnético que pesa solo 35 gramos y tiene 7 mm de grosor. ¿Su función? Se acopla magnéticamente a la parte trasera del teléfono y sincroniza su pequeña pantalla AMOLED de 1,73 pulgadas con la cámara principal del 'smartphone'. Aunque también puede llevarse en el bolsillo, o colgado como un llavero. En nuestras pruebas, lo hemos utilizado de las dos formas. Primero, pegado al lomo del teléfono, donde nos ha servido como un 'espejo digital' de altísima resolución para encuadrar y hacernos mejores 'selfies' utilizando la cámara de 200 megapíxeles en lugar de la frontal. Segundo, y aquí viene lo divertido, lo despegamos y lo usamos como mando a distancia Bluetooth a unos 8 metros de distancia. Colocamos el Reno 16 Pro en un trípode improvisado y, desde la pantallita del Bubble, pudimos ver en tiempo real lo que enfocaba el móvil, cambiar el zoom (0.6x, 1x, 3,5x), activar el temporizador y disparar la foto en modo retrato sin tocar el terminal. El 'invento' se vende por separado y cuesta 129 euros, pero es sin duda uno de los 'gadgets' más original del año. Como hemos dicho, no hemos podido probar el resto de los modelos de la serie, pero su configuración de lanzamiento promete dar mucha guerra en las gamas inferiores. Por ejemplo, el Reno16 (799 euros en promoción hasta el 31 de julio/ 899 oficial), mantiene la pantalla compacta de 6,32 pulgadas, la batería de 6.000 mAh con carga de 80W y la cámara frontal de 50 MP. Las diferencias radican en que monta un procesador Snapdragon 7 Gen 4 con 8 GB de RAM / 512 GB ROM y su cámara trasera sustituye el sensor de 200 MP por una triple cámara con principal de 50 MP con OIS, idéntica al resto de sus hermanos menores. Un rival directo para el Pixel 8a . Por su parte, los modelos OPPO Reno16 F (449 euros en promoción / 599 oficial) y Reno16 FS (599 euros en promoción / 749 oficial) van enfocados a aquellos que buscan pantallas grandes para consumir multimedia, ofreciendo un panel extendido de 6,57 pulgadas. Sorprendentemente, aumentan su batería hasta los 6.500 mAh (sacrificando la carga rápida a unos más modestos 40W). Ambos se mueven con el solvente procesador MediaTek Dimensity 7300, disfrutan de la conectividad inteligente AI LinkBoost 4.0 para evitar pérdidas de cobertura en conciertos o zonas masificadas y la misma resistencia IP69K. El Reno16 F llega con 512 GB de almacenamiento, mientras que el FS recorta hasta los 256 GB. En nuestra opinión, y frente a alternativas continuistas como la gama Galaxy A de Samsung o los últimos lanzamientos de Xiaomi, muy parecidos unos a otros, OPPO ha arriesgado aportando frescura con su diseño planetario 3D, además de un arsenal fotográfico enfocado en la creatividad más desenfadada, soluciones de software de IA aplicables al mundo real y la originalidad del OPPO Bubble. Si buscamos un teléfono equilibrado, compacto, sumergible y con una buena batería, el Reno16 Pro es un candidato a tener en cuenta.