El verano es época de viajes y desplazamientos, muchos de ellos en avión. Han sido meses turbulentos para las aerolíneas debido a la crisis del queroseno provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, provocando cancelaciones e incertidumbre entre los pasajeros. Las cancelaciones, los retrasos, las maletas que no llegan o los cobros inesperados son algunos de los contratiempos que pueden arruinar unas vacaciones. Es por ello que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda los mecanismos que protegen a los pasajeros: en muchos casos se pueden reclamar compensaciones de entre 250 y 600 euros.Seguir leyendo....