Junts se une a PP y Vox en el Congreso para pedir la dimisión de Sánchez pero 'pasa' de la moción de censura

Wait 5 sec.

El Congreso ha dado este jueves un golpe simbólico al Gobierno. Por 178 votos a favor frente a 171 en contra, la Cámara Baja instó a Pedro Sánchez a someterse a una cuestión de confianza, es decir, preguntar al Congreso si debe seguir. Y, en un segundo punto, le exigió que dimita por los casos de corrupción que rodean al PSOE, con 177 síes, 171 noes y una abstención. Ninguna de las dos exigencias tiene efectos jurídicos, pero ambas dejan en evidencia la debilidad parlamentaria de PSOE y Sumar. Sánchez y su número dos, Carlos Cuerpo, abandonaron el hemiciclo mientras la bancada socialista, en pie, tapaba con aplausos los gritos de "dimisión, dimisión, dimisión" que coreaba la derecha.Todo ocurría un día después de la comparecencia del presidente, en la que no asumió responsabilidad alguna tras la sentencia de veinticuatro años de prisión al exministro José Luis Ábalos por el cobro de comisiones en la compra de mascarillas durante la pandemia.La moción del PP, titulada "sobre la insostenible situación del Gobierno de España", llevaba semanas en el centro de la polémica. La Mesa del Congreso, dominada por PSOE y Sumar, vetó por segunda semana consecutiva los apartados que pedían un adelanto electoral, al considerarlos una "cuestión de confianza encubierta". Sí permitió, en cambio, votar la exigencia de dimisión y de cuestión de confianza.La incógnita era, una vez más, el voto de Junts. La formación de Carles Puigdemont mantiene su particular estrategia: votar punto por punto y no por bloques. Su última propuesta es que Sánchez dimita y que el PSOE nomine a otro candidato, independiente o del partido, para agotar la legislatura y abordar "los compromisos incumplidos con Cataluña". Desde Junts lo resumen así: "Votar lo mismo no es votar juntos".Esos requerimientos salieron adelante con los votos de PP, Vox, Junts y UPN (marca regional asociada al PP en Navarra), además de Coalición Canaria en algún punto. Pero, como aclararon fuentes parlamentarias, no obligan a nada: ni a Sánchez ni a la Mesa ni a la Presidencia de las Cortes. La moción se publicará en el Boletín Oficial y ahí quedará. La única vía que los grupos pueden activar por su cuenta es una moción de censura.¿Y la moción de censura?El PP no aclara si la estudia o la descarta. Junts ya avisa de que, por ahora, no está por la labor si llega de la mano de Vox: el interés popular "no coincide para nada" con el suyo, aunque ambos coincidan en que la legislatura "está muerta y acabada". Si Sánchez se sometiera a la cuestión de confianza y la perdiera —algo que, vistas las votaciones, sucedería—, estaría obligado a dimitir y se abriría una nueva investidura.