Lleva meses Openchip figurando en casi toda quiniela sobre cuáles son las nuevas promesas tecnológicas de España. Y lleva el mismo tiempo Cesc Guim, su consejero delegado, explicando a todo el que quiera escucharle que, para lograr despuntar, hacen falta muchos más recursos económicos. El Govern de la Generalitat y el Gobierno de España han atendido la llamada: la primera institución aprobó la semana pasada una inversión no concretada en la compañía (el equivalente a hacerse con un 5% de la empresa); la segunda ha autorizado este lunes una inyección de 115 millones de euros en esta tecnológica catalana. Seguir leyendo....