El 9 de julio de 2025, Pedro Sánchez compareció en el Congreso tras la imputación de Santos Cerdán. Fue una comparecencia solemne. El presidente acudió con corbata, ante gran expectación y con un Plan nacional anticorrupción bajo el brazo, con 15 medidas que sus socios aplaudieron. Un año después, el presidente ha acudido al mismo Hemiciclo, esta vez obligado y lejos de la institucionalidad de entonces. Sin corbata ni medidas, pero también sin el aplauso de sus socios, en una sesión donde la bancada socialista palmeó en solitario al líder del Ejecutivo. Seguir leyendo....