La NASA quiere acelerar el desarrollo de un reactor nuclear de al menos 100 kilovatios para la superficie lunar, con el objetivo de tenerlo listo para 2030. La idea no es simbólica: una presencia humana estable en la Luna necesitará energía continua durante noches de más de 14 días, zonas sin luz solar y futuras operaciones industriales. En paralelo, China y Rusia también miran a la energía nuclear como pieza clave para sus planes lunares.