Hoy nos toca ponernos serios para platicar de algo que está sacudiendo las entrañas de la tecnología que usamos todos los días en nuestros smartphones y computadoras.Ya conocen el viejo refrán: «Los buenos artistas copian, los grandes roban». Pues bien, en la salvaje y desregulada industria de la inteligencia artificial, parece que varios desarrolladores tecnológicos se tomaron la frase muy a pecho.La gran diferencia es que casi ninguno se atreve a admitirlo en público.La rebelión de los medios contra el entrenamiento sin permisoPoco después de que la fiebre de la IA generativa irrumpiera con fuerza en el mundo empresarial y en Wall Street, comenzaron a llover las quejas.Compañías gigantescas como OpenAI, Microsoft, Anthropic y Google quedaron en el ojo del huracán. ¿El motivo? Sus modelos se entrenaron utilizando una cantidad descomunal de todo el contenido publicado en la historia de internet.Esto, por supuesto, incluyó miles de materiales protegidos por derechos de autor, lo que ya provocó varias demandas legales.Ante lo que consideran una amenaza existencial para el modelo de negocio que los ha mantenido vivos por décadas, algunos grandes editores decidieron contraatacar en los tribunales.Otros, para evitar pleitos, prefirieron firmar acuerdos de licencia de contenidos con los laboratorios de inteligencia artificial. De esta forma, intercambian el acceso a sus bases de datos por una parte de las ganancias, herramientas personalizadas y otros beneficios.Mientras tanto, las firmas de tecnología se defienden bajo el argumento de que recolectar datos públicos de la web es perfectamente legal gracias a las leyes de «uso legítimo».Fuego cruzado entre los gigantes tecnológicosLa parte más curiosa de esta historia es que los medios de comunicación y los artistas ya no son los únicos que acusan a las empresas de inteligencia artificial de apropiarse del trabajo ajeno.Ahora, las acusaciones están volando entre las mismas compañías de tecnología, marcando una clara división entre Occidente y Oriente.La firma Anthropic envió una carta a funcionarios federales de Estados Unidos acusando directamente al gigante chino Alibaba. ¿La acusación? El uso ilícito de su modelo, Claude, para entrenar una nueva plataforma propia.Según los reportes, Alibaba presuntamente utilizó casi 25,000 cuentas falsas de Claude para realizar decenas de millones de interacciones automatizadas. Esos datos sirvieron como materia prima para el sistema de la firma asiática.En este mundo tecnológico, a esta estrategia de entrenar un modelo nuevo a través de las respuestas de uno ya existente se le llama destilación adversarial.Las reglas del juego y la carrera por el liderazgoEs importante aclarar que Anthropic ya había señalado antes a otras empresas emergentes de China, como DeepSeek, Moonshot y MiniMax, por hacer exactamente lo mismo. Incluso OpenAI se sumó en su momento a los reclamos contra DeepSeek.Hasta ahora, ninguna de estas quejas señala una actividad estrictamente ilegal. El reclamo va más por el lado de que este tipo de destilación a gran escala viola los términos de servicio de las plataformas.Por ello, las empresas estadounidenses buscan una respuesta coordinada con su gobierno para evitar que las corporaciones chinas tomen la delantera en la competitiva carrera de la inteligencia artificial.El dilema de la destilación y el futuro del sectorEl asunto no es tan sencillo, ya que la destilación en sí misma no siempre es mala. De hecho, los laboratorios tecnológicos la usan de forma cotidiana y legítima para crear modelos más pequeños y eficientes a partir de los gigantescos.El problema es que esta práctica también conlleva riesgos importantes, como el hecho de que el modelo «alumno» herede sesgos o errores ocultos del modelo «maestro».Por esta razón, empresas como Microsoft están cambiando de estrategia. Durante el evento Microsoft Build, anunciaron con orgullo su nuevo modelo MAI-Thinking-1, destacando que fue desarrollado con absoluta cero destilación para garantizar un rendimiento más limpio y original.Al final del día, la batalla por el control de los datos y la propiedad intelectual en la era de la inteligencia artificial está lejos de terminar.Sin embargo, no podemos culpar a los editores de los pequeños periódicos locales si hoy esbozan una sonrisa al ver que los gigantes de la tecnología ahora prueban un poco de su propia medicina.Con información de GizmodoThe post Anthropic acusa a firmas de China de usar su inteligencia artificial de forma indebida first appeared on PasionMóvil.