Un estudio de Kazumi Ozaki y Christopher Reinhard, respaldado en parte por el programa de Astrobiología de la NASA, calcula que la atmósfera rica en oxígeno de la Tierra podría mantenerse durante unos 1.080 millones de años más. Después, el aumento gradual de la luminosidad solar y la caída del CO₂ empujarían al planeta hacia una desoxigenación profunda, con consecuencias enormes para la vida compleja y para la búsqueda de biosignaturas en exoplanetas.