El sector turístico de Tarragona recibe con los brazos abiertos el Tour de Francia por el posicionamiento e imagen que considera que representará para una ciudad que acogerá el próximo domingo la salida de la segunda etapa. De todas formas, relativiza su impacto económico porque en temporada alta ya tienen los establecimientos llenos. Los hoteleros se muestran incapaces de cuantificar cuántos visitantes tendrán, ya que argumentan que en las reservas no se especifica el motivo de la estancia, según recoge ACN. Por su parte, los restauradores creen que les supondrá pocos ingresos, ya que apuntan que los aficionados mayoritariamente no harán ninguna comida en los locales. El Ayuntamiento, por su parte, afirma que el impacto económico lo calculará una vez finalizado el evento.Seguir leyendo....