Una tumba italiana de hace 27.000 años escondía algo más que adornos, armas y pigmentos rituales. Las heridas de “Il Principe” revelan que el joven pudo morir tras un ataque de oso al que sobrevivió durante varios días

Wait 5 sec.

El análisis microscópico y tridimensional del esqueleto hallado en la cueva de Arene Candide identificó lesiones compatibles con garras y mordeduras, además de señales iniciales de curación. El joven no habría muerto inmediatamente, y su elaborado entierro ofrece una nueva mirada sobre cómo su comunidad afrontó aquella pérdida violenta.