Hubo un tiempo en que las alpargatas no eran tendencia ni básico mediterráneo fotografiado junto a vestidos de lino y capazos de rafia. Eran el zapato de la gente corriente que trabajaba. Ligero, flexible, humilde y pegado a la tierra. Un calzado pensado para caminar antes de que la moda descubriera palabras como "comodidad", "autenticidad" o "kilómetro cero".Seguir leyendo....