El Tirano’ llegó a París instalado en la tercera plaza del podio y se mostraba serio ante un incrédulo Alberto Contador, llamado El Pistolero’, que no entendía por qué sonaba el himno danés en vez del español por los altavoces de los Campos Elíseos con Jaime Lissavetzky, por aquel entonces secretario de Estado de Deportes, puesto en pie en el palco de autoridades y protestando a la dirección del Tour. Simplemente ocurrió que el encargado de la megafonía le dio al botón equivocado; en el orden alfabético francés, al igual que en el castellano, Dinamarca va antes que España.Seguir leyendo....