«Los buitres devoran las ovejas en apenas tres minutos». El testimonio de Óscar Morales, un ganadero que ha sufrido varios ataques mortales de estas aves, pone en evidencia un problema que alerta al campo valenciano y que puede incluso dar algún susto a familias por el riesgo para mascotas y niños. Indirectamente, puede considerarse otro efecto del cambio climático, porque el excesivo calor también fuera de la temporada estival ha dejado con escasez de comida a una especie animal tradicionalmente carroñera, que sólo consume carne muerta. No obstante, la desesperación ha hecho que estas grandes aves se busquen el sustento también en piezas vivas, sin arredrarse por la presencia humana. El último ataque sucedió en esa granja de Aras de... Ver Más