Venezuela decretó el estado de emergencia tras sufrir este miércoles dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, seguidos de unas 20 réplicas. El pánico obligó a decenas de personas en Caracas a pasar la noche a la intemperie. Imágenes nocturnas muestran a multitudes refugiadas en zonas despejadas, como la plaza La Candelaria, evitando regresar a sus hogares o espacios cerrados ante el temor a nuevos y devastadores temblores.