Petróleos de Venezuela. Imagen: PDVSADesde el 3 de enero de 2026, el rumbo de Venezuela pareció dar un giro tras la caída de Nicolás Maduro. Uno de los principales activos del país, sus enormes reservas de petróleo y gas, junto con otras riquezas como los minerales, parecía abrir un nuevo camino para la nación. Sin embargo, el país sufrió dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que causaron graves daños en el norte del territorio y que, hasta la fecha, han dejado más de 1.400 muertos.Pese a la devastación ocasionada por este desastre natural, los niveles de producción petrolera del país, que posee las mayores reservas de crudo del mundo, no se vieron afectados, según informó el Gobierno venezolano el viernes 26 de junio. No obstante, los cortes de energía derivados de los sismos se han convertido en el principal desafío para restablecer plenamente las operaciones de refinación, petroquímica y portuarias.Mercado del petróleo y gas. Imagen: ©zhengzaishuru de Getty Images Pro a través de Canva.comReuters señaló que se ha avanzado en la reapertura de carreteras y en el restablecimiento del suministro eléctrico en varias de las regiones afectadas por los terremotos. Sin embargo, los principales yacimientos y terminales de exportación no registraron daños de consideración. Por ello, la industria energética venezolana, según la agencia, permanece intacta.En entrevista con Reuters, Paula Henao, ministra de Hidrocarburos, manifestó que la producción total de crudo se mantiene en 1,2 millones de barriles diarios. Además, aseguró que el suministro de gas y gasolina está garantizado para la población.“Nos encontramos en condiciones operativas normales; todos los pozos están activos y en producción”, dijo la titular de la cartera de Hidrocarburos a Reuters.Industria petrolera de Venezuela. Imagen: ©Tom Fisk de Pexels a través de Canva.comPese a estos sucesos, el suministro eléctrico sigue siendo uno de los principales retos, ya que resulta esencial para el funcionamiento de hospitales, las operaciones portuarias, la producción de combustibles y productos petroquímicos, así como para la distribución de ayuda humanitaria, entre otras actividades.Cabe mencionar que la refinería El Palito, con capacidad para procesar 146.000 barriles diarios, permaneció fuera de servicio el viernes 26 de junio debido a la falta de energía. Asimismo, el complejo petroquímico Morón, el segundo más grande de Venezuela, ha visto ralentizadas sus operaciones por la misma causa.Destacado: CAF crea un fondo para dirigir recursos a la reconstrucción de VenezuelaAdicionalmente, las plantas eléctricas Termocentro y Planta Centro, ubicadas en la región central del país, han tenido dificultades para restablecer sus unidades de generación tras los terremotos. A su vez, Puerto Cabello, el principal puerto granelero de Venezuela, operaba de manera parcial debido a las afectaciones, mientras que el puerto de La Guaira, por donde ingresan buena parte de las importaciones del país, permanecía cerrado.—