Bulldozers israelíes demolieron este domingo dos viviendas en la aldea beduina de Bir Hadaj, en el desierto del Néguev, una comunidad palestina no reconocida por Israel. Según medios palestinos, las máquinas entraron de madrugada con fuerte protección policial y destruyeron las casas alegando que fueron construidas sin licencia. Los residentes denunciaron que quedaron a la intemperie y acusaron a Israel de aplicar una política sistemática de desplazamiento en la zona.