El “Chernóbil volador” de Rusia no solo llevaría una ojiva nuclear: el problema es que su propio vuelo podría contaminar el cielo

Wait 5 sec.

Durante años, el misil ruso Burevestnik fue tratado como una mezcla de propaganda, misterio tecnológico y amenaza nuclear. Ahora, un análisis del MIT sugiere algo todavía más inquietante: su reactor no solo le daría un alcance extraordinario, sino que podría dejar un rastro radiactivo mientras vuela.