Hay una regla no escrita en el mundo corporativo: si las cosas se ponen feas, tu agencia de relaciones públicas siempre saldrá a poner el pecho por ti. Su trabajo es, precisamente, encontrar el lado positivo incluso en medio del peor desastre.Parece que la situación con el polémico Trump Mobile T1 es tan insostenible que ni su propio equipo de comunicación ha querido meter las manos al fuego.En un movimiento que ha tomado por sorpresa a la industria, la firma Poplar Group ha decidido abandonar por completo su relación con Trump Mobile. Tras un año de alianza, la agencia ha dejado al polémico teléfono inteligente en una posición sumamente vulnerable.Un pasado lleno de promesas que envejecieron malPara entender cómo llegamos a este divorcio empresarial, hay que hacer un poco de memoria.En junio del año pasado, fue justamente Chris Walker, un representante clave de Poplar Group, quien aseguró a USA Today que el dispositivo se fabricaba en territorio estadounidense. Aquella declaración generó altas expectativas entre sus seguidores.Sin embargo, la realidad obligó a cambiar los planes del discurso. Poco tiempo después, la marca modificó discretamente su narrativa comercial.Pasaron de presumir un orgulloso «hecho en América» a un mucho más tibio «ensamblado en América». Este cambio de palabras fue el primer indicio de que los componentes del terminal escondían secretos que no tardarían en salir a la luz.Entre especificaciones modestas y precios que asustanSi dejamos de lado el drama político y corporativo, ¿qué es lo que ofrece realmente este aparato? Nos encontramos ante un smartphone Android con características que se quedan bastante cortas para los estándares actuales.El dispositivo cuenta con una pantalla de 6.8 pulgadas, contradiciendo las propias especificaciones oficiales de la marca que prometían 6.78 pulgadas.En el apartado fotográfico, incorpora una cámara trasera principal de 50 megapíxeles y una frontal para selfies con la misma resolución.Su autonomía depende de una batería de 5,000 mAh compatible con una carga rápida de 30W.Ofrece un almacenamiento interno de 512GB y, para los nostálgicos, conserva la entrada física para audífonos de 3.5 mm.El verdadero problema aparece al mirar la etiqueta del costo. Trump Mobile lanzó el equipo con un precio inicial de $499 dólares. Lo alarmante es que la empresa ya advirtió que esta cifra es solo una tarifa de introducción.Su plan es elevar el costo en el futuro, afirmando que el precio definitivo se ubicará un poco por debajo de los $1,000 dólares. Una apuesta arriesgada para una ficha técnica tan común.El fantasma de los miles de usuarios que pagaron por adelantadoEl lanzamiento comercial no ha sido el éxito masivo que los fundadores de la compañía proyectaban en papel. Los compradores reales han sido escasos, una cifra que contrasta fuertemente con el entusiasmo de la etapa de reservas.Durante la campaña de preventa, cerca de 600,000 personas desembolsaron un depósito de 100 dólares cada una para asegurar su dispositivo. Esta oleada de confianza inicial le inyectó a la empresa la jugosa cantidad de $60 millones de dólares en efectivo.Hoy en día, la enorme brecha entre los teléfonos reservados y los usuarios que finalmente decidieron cerrar la compra final representa un dolor de cabeza financiero difícil de ocultar.Con información de The VergeThe post Trump Mobile T1, el smartphone que prometía ser americano y terminó en el olvido corporativo first appeared on PasionMóvil.