La ley de entornos digitales se centrará en las plataformas y se votará en el Congreso en otoño

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La nueva ley para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales pondrá el foco en la regulación de la generación de contenidos y no en restringir el acceso a las redes sociales de los menores de 16 años, un debate que continúa abierto y que se resolverá en el proceso de enmiendas. La norma se centrará en «los propietarios de los espacios digitales» y buscará «ordenar el entorno digital para garantizar el ejercicio de derechos y libertades», señaló la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, durante la jornada 'Infancias LGTBI: protección digital y lucha contra el bullying LGTBIfóbico', organizada por la revista de Vocento SIX. La ley, uno de los proyectos estrella del Ministerio de Juventud e Infancia para la legislatura, está cerca de concluir su periodo de enmiendas, en el que los partidos negocian los puntos principales del documento, y la ponencia definitiva se votará en el Congreso «en otoño», dos años y medio después de haber dado sus primeros pasos, un tiempo en el que la norma ha recibido «aportaciones interesantes porque el entorno digital ha evolucionado a una velocidad mucho mayor que la velocidad de legislar», afirmó la ministra. «Será la primera ley de entornos digitales para la infancia y será una ley pionera, pero hay que hacer otras reformas legislativas», avanzó Rego. En este periodo de tramitación, y a la espera de una redacción definitiva, el Ministerio se decanta por la idea de no prohibir de forma tajante el acceso de los menores a las redes, como recientemente ha hecho, por ejemplo, el Reino Unido. «Estamos muy preocupados por garantizar derechos», insistió Rego, que dirigió su mensaje hacia «la regulación de aquellos que están utilizando el entorno digital como si fuera la ley de la selva para hacer caja». «La ley no tiene que restringir a las personas menores de edad, sino que tiene que regular cómo se generan los contenidos. Debe existir un control público y democrático del entorno digital. Esto significa que nos tenemos que preguntar qué tipo de contenidos se producen y si esos contenidos están vulnerando derechos fundamentales, como ocurre en este momento. No más explotación infantil a través de los entornos digitales, lo tenemos clarísimo», zanjó. En la misma línea, el asesor en Infancia del Ministerio, Saúl Gómez Alberola, subrayó que los contenidos a los que acceden los menores en internet «no pueden depender de cuatro oligarcas». Pero además de por la regulación, Alberola abogó por una «alfabetización crítica» para que las familias y los adolescentes «sepan usar las herramientas digitales».