Con el futuro asegurado en Ducati , Marc Márquez quiere amarrar el presente. Después de su triunfo en el Gran Premio de República Checa sabe que tiene cerca el podio, y construye desde esa confianza el camino. En Países Bajos, no obstante, sabía ya el ilerdense que no serían tan fáciles las curvas. Así ha sido en este sábado de clasificación, en la que ha amarrado la séptima plaza, la peor posición del curso. Toca remontar. En esta jornada de sábado de últimas pruebas y vueltas a la desesperada por ocupar las mejores posiciones de la parrilla, han brillado como nunca las Aprilia. Líderes en este fin de semana en los entrenamientos y en clasificación. Cuatro primeros puestos para la marca con un Jorge Martín estupendo en la última vuelta (1:30.812) que mejoró sus prestaciones y sensaciones con respecto a los test de la mañana y que regresa a la pole por primera vez desde Australia 2024. Por detrás, Ai Ogura, Marco Bezzecchi y Raúl Fernández, al que le anularon una vuelta mejor que la de Martín por pisar los límites de la pista. A partir del quinto lugar, espacio para las Ducati de Pecco Bagnaia, Fabio di Giannantonio y Marc Márquez, que clavó sus predicciones del fin de semana pues aseguró que podría ser sexto o séptimo como mucho. Sobre todo después de sufrir y caerse en los entrenamientos. Podía haber estado más arriba, pero sus mejores vueltas fueron anuladas por exceder los límites de la pista. Pedro Acosta, que sufrió otro problema con la moto, Fabio Quartararo, Joan Mir y Enea Bastianini ocupan las siguientes plazas. Y Álex Márquez, la duodécima. El piloto español se quedó con la posición conseguida en los entrenamientos y decidió no salir en la Q2 para no forzar un cuerpo muy magullado. Sufrió otra dura caída el viernes, en la que se dañó el hombro, cuando todavía se está recuperando del accidente de Montmeló, por el que fue operado.