El próximo mes de agosto, la casa de subastas RM Sotheby's pasará bajo el mazo en Carolina del Norte –como parte de la Monterey Car Week– una valiosa pieza de la historia de Hollywood, un vehículo totalmente personalizado y único que perteneció a uno de los actores más famosos y exitosos de todos los tiempos que participó en películas como 'Lo que el viento se llevó' (1939), 'Sucedió una noche' (1934) o Mogambo (1953): Clark Gable. El coche, todo un objeto de coleccionista que hará las delicias de amantes del motor y del cine, es un Duesenberg de 1935 cuyo precio estimado de venta está entre nada más y nada menos que 5,7 y 8 millones de dólares ( entre 4,9 y 6,8 millones de euros ). El actor encargó uno de los cuatro cupés descapotables con carrocería Rollston fabricados en la llamada serie JN, los últimos coches abiertos de dos plazas que Duesenberg entregó a sus clientes. Aunque está compañía no hacía dos ejemplares iguales, todos compartían el elegante diseño básico de J.Herbert Newport con guardabarros sutilmente estilizados que envolvían las ruedas de 17 pulgadas, un parabrisas bajo e inclinado y una capota descapotable retráctil. Además, estaban montados a baja altura sobre el chasis. Gable era un gran amante de los coches y se informa y hablaba con expertos antes de decantarse por uno u otro modelo, eso sí, siempre eran vehículos de alta gama y los personalizaba totalmente a su gusto. Así, para el JN este decidió personalizar la carrocería con Bohman & Schwartz, el carrocero de Pasadena (California) al que acudían todas las estrellas de cine. Este trabajó con su diseñador W. Everett Miller dibujando los bocetos de cómo debería ser su nuevo automóvil. Algunos de los cambios que hizo fueron extender la línea del capó, instalar ventiladores en el capó para que llegara aire frío al habitáculo, instalar faldones en los guardabarros traseros, así como dos ruedas de repuesto y tapacubos e inclinar el parabrisas un poco más, lo que le obligó a diseñar una nueva capota rebajada para la que escogió un tono que se fundiese con el resto de la carrocería –color que también puso en la rejilla del radiador–. Este coche clásico se convirtió, también, en una estrella, pues el actor no solo se paseaba con él por todos lados, sino que también lo uso en el rodaje de la película de Hal Roach de 1938 'Merrily we live'.