Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones al Estudio de Ordenación promovido por el Sevilla Fútbol Club para la ampliación del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, al considerar que la actuación supondría un perjuicio para la ciudad y para la calidad de vida del vecindario de Nervión. La organización ecologista sostiene que, tras analizar la documentación sometida a información pública, el proyecto presenta deficiencias importantes en materia urbanística, ambiental y de seguridad, hasta el punto de que, a su juicio, no puede justificarse su aprobación en los términos planteados.Una de las principales críticas se dirige a la intención de tramitar la operación como una Actuación de Mejora Urbana. Ecologistas en Acción considera que el expediente sí acredita los beneficios que obtendría el Sevilla FC, tanto por el incremento del aforo como por la incorporación de nuevos usos terciarios, entre ellos establecimientos hoteleros, hosteleros y comerciales.Sin embargo, la entidad denuncia que la documentación no demuestra qué beneficios reportaría esta operación al conjunto de la ciudadanía ni, de manera especial, al vecindario del distrito de Nervión, que soportaría buena parte de los efectos de la ampliación.La pérdida de zona verde, una de las principales objecionesEcologistas en Acción advierte de que la ampliación del estadio supondría la pérdida de parte de la zona verde que actualmente rodea el recinto deportivo, un espacio público que pasaría a integrarse en las instalaciones del club.La organización considera este punto especialmente grave porque Nervión es el distrito de Sevilla con menor superficie de zonas verdes por habitante, con apenas 3,2 metros cuadrados por persona, muy lejos de los 9 m² recomendados por la Organización Mundial de la Salud y de los 10 m² establecidos como referencia en la normativa urbanística andaluza.Exteriores del Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, sede del Sevilla FC.-FERNANDO VÁZQUEZLas alegaciones recuerdan que la legislación urbanística exige que cualquier desafectación de una zona verde vaya acompañada de una compensación equivalente en un lugar donde resulte realmente útil para atender las necesidades de la población.El Sevilla FC plantea sustituir el espacio verde de Nervión por una parcela de su Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros, situada en el paraje de Villanueva del Pítamo. Para Ecologistas en Acción, esta propuesta es inaceptable porque cambia un suelo público de alta calidad situado en el centro de la ciudad por un terreno periférico, aislado y con limitaciones de uso.Lanzamientos de rollos en el Sánchez Pizjuán en un encuentro de Liga La organización subraya que la zona verde que desaparecería presta servicio a decenas de miles de personas residentes en un distrito con un gran déficit de espacios libres, mientras que la parcela ofrecida se encuentra alejada de cualquier núcleo residencial, sin población en un radio superior a medio kilómetro.Además, Ecologistas en Acción señala que dicha parcela está rodeada por la autovía A-376 y por las instalaciones de la Ciudad Deportiva del Sevilla FC, lo que limitaría su accesibilidad y convertiría a las personas usuarias de esas instalaciones en las principales beneficiarias del espacio.La entidad también advierte de que parte del terreno propuesto está afectado por la zona de servidumbre de la carretera A-376, lo que restringiría notablemente sus posibles usos públicos. Por todo ello, muestra su sorpresa por que el Ayuntamiento de Sevilla no haya advertido previamente de la inviabilidad de una propuesta de estas características.Seguridad, movilidad y ruido en el entorno del estadioLas alegaciones también ponen el foco en la ausencia de un análisis específico sobre las condiciones de seguridad derivadas de la ampliación del Sánchez-Pizjuán. Ecologistas en Acción considera preocupante que el proyecto concentre el acceso y salida de un aforo previsto de 55.000 personas prácticamente de forma exclusiva a través de la calle Luis Arenas Ladislao.Según la organización, esa configuración generaría una concentración masiva de público en una superficie aproximada de 8.000 metros cuadrados, con los consiguientes riesgos en situaciones de emergencia o evacuación. En materia ambiental, Ecologistas en Acción denuncia igualmente la insuficiencia del estudio acústico, al entender que no evalúa el impacto que tendrán los nuevos usos terciarios previstos en el complejo.La organización también considera insuficientes las medidas planteadas para afrontar el aumento del tráfico asociado a la ampliación. El propio estudio cifra ese incremento en, al menos, 6.500 desplazamientos adicionales, sin contabilizar los movimientos generados por hoteles, establecimientos de restauración y otros usos comerciales previstos.Ecologistas en Acción advierte de que este proyecto reproduce, a su juicio, el mismo modelo urbanístico que ya ha denunciado en el caso de la ampliación del Estadio Benito Villamarín: operaciones que incrementan la rentabilidad económica de entidades deportivas controladas por fondos de inversión ajenos a la ciudad, mientras trasladan al vecindario los impactos de una mayor presión urbanística, acústica y circulatoria.Por este motivo, la organización anuncia que seguirá utilizando todas las herramientas administrativas y judiciales a su alcance para impedir actuaciones que considera contrarias al interés general, con el objetivo de defender la legalidad urbanística, proteger los espacios públicos y preservar la calidad de vida de la ciudadanía sevillana.